Estimado Amigo/a:

La depresión es un trastorno mental que afecta todas las áreas de nuestro ser, generando como consecuencia sentimientos de inutilidad, de culpa, de tristeza y desesperanza profunda.

Así como otras enfermedades, la depresión se presenta de diferentes formas, dentro de las cuales existen variedad de síntomas y persistencia de trastornos. Es curioso notar que en muchos casos existe una base genética, pero en otros tantos es generada por el medioambiente de la persona: el stress, diferentes tipos de problemas: familiares, profesionales, muerte de algún ser querido, etc. Acontecimientos que si bien no son la causa propia de la enfermedad sí son desencadenantes al no saber reaccionar a las diferentes situaciones. Podríamos extendernos más sobre el tema si lo consideramos dentro del marco de la psicología, pero en este caso lo veremos dentro del enfoque espiritual.

La persona depresiva cambia la mirada que Dios tiene sobre su persona (“A mis ojos fuiste de gran estima y yo te amé”) y pone la suya propia.. Se ve una persona incapaz, torpe, etc. cuando Dios nos habla y nos dice “que somos creados a imagen y semejanza de Dios”.

Por otro lado quizás sienta que debe realizar grandes proezas para se aceptado por el mundo que lo rodea, y al no alcanzarlas se frustra. Es el momento para no ignorar que Cristo fue desechado para que él sea aceptado ante su Padre celestial.

O tal vez piense que sus padecimientos, frustraciones y privaciones serán interminables, y no vea el futuro, o no considere que Dios puede cambiar su situación. En fin es hora de darse cuenta que existe un trastorno espiritual que va desde la mente y avanza alcanzando el alma y el espíritu, lo que conlleva a un proceso de debilitamiento emocional dando paso a la tristeza, a la infelicidad, al abatimiento, al nerviosismo, al pesimismo, a la culpa, a la incapacidad, a la angustia, a los temores, a los miedos, a las fobias y a la vulnerabilidad emotiva.

Pero quiero darte buenas noticias. Al creer en las promesas de Dios muchos han experimentado la bendición espiritual y la liberación de este mal y hoy puede clamar como dice la Biblia: “ porque tú eres el Dios de mi fortaleza que ha enviado su luz y su verdad y me han guiado. Tú eres el Dios de mi alegría y de mi gozo, no te abatas alma mía espera en Dios y él te librará” Proclama junto conmigo esta verdad.

“Señor Jesús vengo delante de ti para entregarte esta depresión que hunde mi vida en la tristeza. Reconozco que mi fortaleza eres Tú y rechazo todo engaño del enemigo que me entristece y deprime. En el poderoso nombre de Jesús. Amén

Pastor Osvaldo Carnival
Catedral de la fe
Buenos Aires - Argentina
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