La cristiana condenada a muerte en Sudán llega a Roma tras ser liberada
Mariam Yehya Ibrahim fue absuelta en junio pero se impidió su salida del país




La joven sudanesa Mariam Ishaq y su bebé llegan al aeropuerto de Ciampino en las afueras de Roma (Italia) / AFP

Mariam Yehya Ibrahim, que estuvo condenada a muerte en Sudán por haberse convertido al cristianismo y que fue finalmente absuelta el pasado de junio, ha logrado abandonar el país. Un avión del Gobierno italiano la ha trasladado a Roma junto a su familia.

Ibrahim, de 27 años, ha llegado este jueves por la mañana al aeropuerto militar de Ciampino, en la capital italiana, acompañada por su marido y sus dos hijos y por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores italiano, Lapo Pistelli, que ha coordinado su salida de Sudán. La familia se quedará en Roma dos días antes de viajar a Estados Unidos, de donde es ciudadano el esposo de la mujer sudanesa, explicó Pistelli.

La mujer estuvo en prisión durante casi un año y fue condenada a muerte por convertirse al cristianismo y renunciar a la fe musulmana que estaba obligada a abrazar de nacimiento, según las leyes sudanesas. Durante su estancia en la cárcel dio a luz a su segundo hijo y finalmente un tribunal revocó la condena. 

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, recibió a Mariam Yahya Ibrahim en el aeropuerto y subió al avión para saludarla acompañado de su esposa, Agnese, y de la ministra de Asuntos Exteriores, Federica Mogherini.

Renzi aludió a la situación de esta mujer en el Parlamento Europeo durante el discurso de inauguración del semestre italiano al frente de la Unión Europea. En él instaba a los representantes comunitarios a reaccionar ante este tipo de situaciones porque, de lo contrario, la política europea "perderá la dignidad".

"Si hay una Europa que no se indigna no estamos respondiendo a nuestro destino (...) Si no reaccionamos, no podremos definirnos como dignos de la gran responsabilidad que tenemos", dijo.

La mujer fue encarcelada en agosto de 2013 con su hijo de año y medio. Durante su estancia en prisión dio a luz a su segundo bebé. La Justicia sudanesa aplazó la ejecución de la pena de ahorcamiento para que pudiera amamantar al bebé.

De padre musulmán y madre cristiana, Ibrahim fue condenada por su supuesta conversión al cristianismo, algo que rechazó ante el tribunal al asegurar que nunca ha profesado el islam porque fue educada por su madre.

Además, se la condenó por adúltera al declarar nulo su matrimonio en 2011 con Daniel Wani, ya que la ley islámica no permite que una mujer musulmana se case con un cristiano. Amnistía Internacional alertó de la situación de Ibrahim, que fue detenida tras ser denunciada por un familiar.

La sudanesa fue excarcelada el 23 de junio. Al día siguiente fue detenida en el aeropuerto de Jartum junto a su marido y sus dos hijos cuando intentaba abandonar el país. Cuando fue puesta en libertad decidió refugiarse en la Embajada de Estados Unidos, de donde es su marido.

Fuente: elpais.com
Edición: www.actualidadcristiana.net
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