8 señales de un espíritu legalista y como ser libre


¿Realmente disfrutas de la gracia de Dios? Muchos cristianos conocen la Biblia, asisten a la iglesia e incluso hacen trabajos ministeriales, mientras luchan para entender el núcleo o el concepto del evangelio. Pueden citar Escrituras acerca de lo que Cristo hizo por ellos, pero todavía sienten que tienen que trabajar mucho más para ganarse Su amor—y muy a menudo terminan sintiéndose indignos y separados de Dios.

A pesar de que Jesús murió en la cruz para que nosotros no tuviéramos que ser juzgados de acuerdo a la ley, muchos cristianos siguen viviendo en el Antiguo Testamento. Ellos nunca han aceptado la realidad de la fe del Nuevo Testamento o más claro, el Nuevo Pacto. Tristemente, ellos son esclavos de la religión basada en el desempeño humano.

El apóstol Pablo escribió la epístola a los Gálatas para desafiarnos a que permanezcamos bajo la gracia de Dios. ¿Luchas con el legalismo? Estos son los síntomas más comunes de un espíritu legalista:

1) La falta del verdadero gozo. Jesús no nos perdonó de nuestros pecados para que estuviéramos con caras amargadas y tristes. Sin embargo, yo he conocido a cientos de cristianos que pareciera que estaban asistiendo a un funeral cuando llegaron a un culto. ¿Por qué? El legalismo mata el gozo. Cuando alguien tiene un encuentro con la misericordia de Dios, su corazón siempre rebosa alabanza y gratitud. El apóstol Pablo escribió: “El reino de Dios es… justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17). No hay tal cosa como un cristianismo sin el gozo.

2) No hay verdadera victoria sobre el pecado. Todos los cristianos luchan con las tentaciones. Pero una persona con una mentalidad legalista tiene dificultades para recibir la gracia de Dios para vencer los hábitos pecaminosos. ¿Estás luchando para liberarte de un pecado en particular con tus propias fuerzas? ¡No podrás hacerlo por tu cuenta! Debemos admitir nuestra debilidad e invitar al Espíritu Santo para que nos dé el poder necesario para vivir una vida santa. Es el Espíritu de Cristo que mora en nosotros el que nos da la victoria—no tu esfuerzo ni tu sudor. ¡Relájate y deja que Él viva Su vida en ti!

3) Desempeños poco saludables. Dios es un Padre amoroso, y Él quiere inundarnos con Su afirmación y aliento. Sin embargo, muchos cristianos no tienen una revelación del amor incondicional de Dios. Sienten que deben ganarse su amor por la lectura de la Biblia, orar y realizar tareas religiosas. ¿Alguna vez has pensado que Dios está enojado contigo porque se quedó dormido para algún servicio o se perdió su devocional de la mañana? Él quiere que pases tiempo con Él, pero no para cumplir un deber. ¡Relájate y disfruta de su amor!

4) Una actitud de crítica y de poco amor hacia los demás. Las personas que no entienden la gracia de Dios no pueden extender gracia a nadie más. Es por esto que algunos cristianos están atacando constantemente y criticando a los incrédulos. Cuando entiendas cuánta misericordia Dios extendió para perdonarte, ¡será muy fácil mostrar misericordia a otras personas que no la merecen! Cuando escuchas a cristianos utilizando un lenguaje extremadamente fuerte y hostil para condenar a los musulmanes, ateos, liberales o a personas homosexuales, acabas de identificar un espíritu legalista.

5) Un enfoque obsesivo en las normas externas de vestido o de conducta. Algunas denominaciones cristianas han enseñado que Dios exige estricta conformidad con los códigos de vestimenta. Algunas congregaciones en el pasado han condenado el uso de maquillaje, joyas, pantalones y el pelo corto en las mujeres. ¡Otros enseñaron y hasta enseñan aún, que está mal que los cristianos practiquen deportes, jueguen cartas, dancen o bailen, recortes, barbas, utilicen los anillos de boda, vayan al cine, usen mahones (jeans, vaqueros, pantalones) o gorras en el templo y hasta el que tengan una televisión! Sin embargo, Dios enfatiza la santidad interior más que la conformidad exterior. Cuando caminas en la gracia, el Espíritu te llevará a vestirte y a actuar de una manera que lo honra, pero esto no va a ajustarse a un código o reglas religiosas hecha por los hombres.

6) Cautividad a la tradición religiosa. Los fariseos rechazaron a Jesús porque no podían dejar atrás la religión del Antiguo Pacto. Un espíritu legalista dice: “Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho.” Algunas personas a veces rechazan el mover del Espíritu Santo, porque simplemente no les gusta un nuevo estilo de música. Algunas iglesias hoy están en peligro de perder a Dios porque aún quieren vivir como si todavía fuese 1973. Las personas legalistas tienden a luchar contra cualquier cosa nueva que venga. ¡No aceptan cambios! Recuerda: Dios es inmutable en Su naturaleza, pero Él hace cosas nuevas. Tenemos que permanecer en el paso con Él.

7) Una actitud sectaria hacia otros cristianos. Las personas que no entienden la gracia de Dios creen que tienen el monopolio de la verdad, así que no pueden aceptar el hecho de que el Espíritu Santo podría estar moviéndose en otras denominaciones. Algunas congregaciones incluso enseñan que su denominación es la única que irá al cielo. Si con la iglesia que te congregas cree que son los únicos cristianos verdaderos, ¡huye, sal corriendo de ahí rápidamente! El legalismo es algo tóxico. Encuentra una iglesia que crea en el cuerpo de Cristo.

8) Poca o ninguna seguridad de salvación. Las personas con una mentalidad legalista a menudo dudan de su salvación porque confían en su propia obediencia en vez de confiar en Cristo. Cuando recibes la gracia de Dios, la Biblia dice que tu corazón clamará: “¡Abba, Padre!” (Romanos 8:15). Un verdadero encuentro con Jesús causará el que sepas que Dios te ha adoptado y que Él nunca te abandonará.


El apóstol Pablo escribió: “…donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17.). Si tú no has experimentado esta libertad, pídele al Espíritu Santo que llene todas las áreas donde el legalismo ha distorsionado tu comprensión de Dios.

No caigas en un cristianismo sin gracia. Si ves algunas de estas señales de advertencia en tu vida, invita al Espíritu Santo para liberarte del legalismo. Deja de esforzarte, arrepiéntete del orgullo y pídele a Dios a que abra tus ojos a la realidad de Su asombrosa gracia.

Charisma News
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