14/07/15 - Nueva Zelanda ha aprobado una nueva ley que prohíbe la publicación en las redes sociales de Internet, mensajes de contenido racista, sexista, homofóbico, de crítica a una discapacidad física o de corte religioso. Esta situación abarca todo lo que tenga que ver con versos bíblicos, por lo que de aquí en más los cristianos de este país se encontrarán con una muy difícil situación.

La ley trae como raíz el Cyberbulling, y trata de preservar el respeto entre los internautas evitando mensajes que puedan resultar agresivos a los lectores. Las personas que sean consideradas como culpables de este delito, se enfrentarán a un máximo de dos años de prisión,  y si se demostrase que el mensaje es causante de un "suicidio", la pena máxima esta contemplada en tres años.

Dependiendo de la gravedad del mensaje, existe la posibilidad que la persona encontrada culpable pueda ser eximida de la falta con una fianza que oscila los 134.000 dólares.

El Cyberbulling ya fue prohibido en el país, pero ahora se ha convertido en un delito. Serán castigados siempre que se descubra que han causado "angustia emocional severa" a la víctima.

Desde la edad de 14 años, las personas ya tendrán que responder por aquellas declaraciones en las redes sociales que contengan un contenido ofensivo, esto incluye comentarios en sitios web o subida de fotos y vídeos. Una nueva agencia digital creada por el gobierno tendrá la responsabilidad de examinar las denuncias de casos de acoso cibernético.



Protocolos de cooperación fueron firmados con las principales redes sociales como Facebook y Twitter, que proporcionarán acceso a los mensajes de carácter penal, siempre y cuando se haga en un plazo de 48 horas. Hasta ahora esto había sido el mayor obstáculo, ya que la persona borraba el mensaje y por lo tanto la prueba "desaparecía".

Analistas internacionales consideran que este tipo de control debería ser adoptado por otros países en un futuro próximo.

Incluso si la medida ha recibido una amplia aceptación popular, grupos cristianos advierten que los términos de la ley son demasiado "amplios", lo que puede penalizar el simple intercambio de un verso.

Si un musulmán se siente ofendido por un mensaje acerca de Jesús es el único camino al cielo, o un homosexual se siente herido en sus sentimientos por ser llamado un acto "pecaminoso", todo esto puede ser causa de que se abra un proceso automáticamente.

Por ahora el gobierno de Nueva Zelanda no hizo ningún intento de cambiar los términos de la ley, lo que podría generar una serie de problemas legales para los que  manifiestan la fe bíblica en Internet. 


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