19/02/16 - HONDURAS - Un hecho que conmocionó a la sociedad del país hondureño, se vivió al hacerse  público el caso de la jovencita que resultó "endemoñada" con un espíritu maligno llamado "Changó". 

Según la información del diario "La Tribuna", el demonio que tenía poseída a la menor de 15 años, residente en la colonia Los Pinos de Tegucigalpa, fue quitado de la joven luego de una intensa oración llevada a cabo por pastores y ministros evangélicos, que rogaron a Dios por la liberación de la niña.

La jovencita manifestaba actitudes violentas mientras fue sometida por el demonio, así lo contó su papa, recordando que su hermano una vez puso alabanzas con un celular, y la muchacha de inmediato las rechazó, diciendo que "no quería escuchar alabanzas". Su hija se revolcaba, se le lanzaba al cuerpo y le mordía, cuando él le oraba, dijo también el padre. “¿Quién eres?”,  le preguntó una vez, y el demonio con voz espeluznante, le contestó: “Soy Changó”.

Según la información de Wikipedia, Changó es uno de los más populares orishas del panteón Yoruba. Se considera el rey de la regla de Osha. Es el orisha de los truenos, los rayos, la justicia, la virilidad, la danza y el fuego. Fue en su tiempo un rey, guerrero y brujo, quien por equivocación destruyó su casa y a su esposa e hijos y luego se convirtió en orisha.

Esta es una prueba más de la lucha espiritual que se ejerce por las almas, es el diablo y sus huestes de maldad que buscan "cuerpos" para su destrucción, es por eso la importancia que tiene vivir bajo la voluntad de Dios, para no dar lugar a estas fuerzas que vienen a las personas con el único fin de matarlas.

Jesús El Señor, realizó diferentes liberaciones cuando vino por primera vez a este mundo, recordemos el pasaje de la Biblia en el evangelio de Lucas capítulo 8 desde el verso 26:

Y arribaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea. Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros. Este, al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes. (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y le ataban con cadenas y grillos, pero rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.) Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque muchos demonios habían entrado en él. Y le rogaban que no los mandase ir al abismo. Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejase entrar en ellos; y les dio permiso. Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó. Y los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron, y yendo dieron aviso en la ciudad y por los campos. Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo. Y los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado. Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos, pues tenían gran temor. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió. Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.



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