12/02/16 - EE.UU. - El jugador de baloncesto Steph Curry, quién integra la plantilla del equipo de la NBA Golden State Warriors, ha hecho una importante declaración de fe, "Cristo vive en mí" proclamó el deportista durante una entrevista con miras a participar del juego de las estrellas.

El jugador que ocupa el puesto de base, de una estatura de 1,91, pertenece a una famila de deportistas, es hijo del ex jugador de la NBA Dell Curry y de la jugadora de voleibol Sonya Curry, y hermano mayor de Seth Curry.

Curry es considerado por muchos "el Messi de la NBA", siendo el mejor jugador de baloncesto del mundo, así como Messi es considerado el mejor en fútbol. La joven estrella aprecia el honor de ser un All-Star, pero el atleta sabe que hay un premio mucho más grande en la vida, mucho después de que suene el timbre. Curry ha hablado con la Asociación de Atletas Cristianos (FCA) acerca de su fe, diciendo que su confianza en Cristo lo identifica más que su camiseta deportiva.



Curry dijo a la FCA acerca el momento en que empezó a vivir para Jesús y nunca miró hacia atrás:. "Lo recuerdo como si fuera ayer, el día que di mi vida a Cristo yo estaba en cuarto grado, y recuerdo escuchar y entender el evangelio de Jesucristo y caminar por el pasillo para dar mi vida a Él. Mis padres continuaron edificando en mi la fe a partir de ese momento, lo que me llevó a estar seguro de haber entendido el compromiso que acababa de hacer", según lo informa Charisma News.

Y de su viaje a la NBA, dijo, "sabía que el Señor me estaba preparando para un escenario más grande para representar y ser testigo suyo en la cancha de baloncesto. Me acordé de mi madre que me decía desde el primer día en el Davidson (College) que Dios pone a su pueblo en diferentes áreas de la vida, para que puedan llegar a más personas para Él. he intentado utilizar ese tiempo para su gloria.

"Dios me ha dado talento para jugar al baloncesto para ganarme la vida, pero todavía tengo que trabajar duro para mejorar día a día. Sé que en el gran esquema de las cosas, esto es sólo un juego, pero me encanta que el baloncesto me de la oportunidad de hacer cosas buenas para la gente y para dirigirlos hacia el hombre que murió por nuestros pecados en la cruz. yo sé que tengo un lugar en el cielo esperando por mí por causa de Él, y eso es algo que ninguna cosa terrenal, premio o trofeo nunca podrían superar", dijo el deportista.
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