www.actualidadcristiana.net - Las personas que le creen a Dios, en realidad no necesitan "comprobar" científicamente lo que la Biblia nos enseña, pero la realidad es que si lo hacen "mejor", así muchas personas no creyentes pueden despejar sus dudas.

Son dos los científicos que están completamente convencidos de la existencia del alma, ellos dicen: “El alma no muere, sino que vuelve al universo”.
En su comprensión, aseveran la existencia del alma, y esto es real, sabemos que existen 2 lugares a los que una persona irá cuando parta de este mundo, o al cielo con Jesucristo, o al infierno, dependiendo qué camino haya escogido estando en este mundo.

El médico estadounidense, el Dr. Stuart Hamerroff y el físico británico Sir Roger Penrose, desarrollaron una teoría cuántica de la conciencia, que establece que nuestras almas están contenidas dentro de estructuras llamadas microtúbulos, que viven dentro de nuestras células cerebrales, ellos han estado trabajando en la teoría desde el año 1996.

La idea nace de que el cerebro es una computadora biológica, con 100 billones de neuronas y cuyas conexiones sinápticas actúan como redes de información.

Argumentan que nuestras experiencias de conciencia son el resultado de los efectos de la gravedad cuántica en los microtúbulos, un proceso que llaman reducción objetiva orquestada (Orch-­OR).

Si estos conceptos le parecen "chino básico" no se preocupe, no es el único.

En una experiencia cercana a la muerte, los microtúbulos pierden su estado cuántico, pero la información dentro de ellos no se destruye. O en términos comprensibles, el alma no muere, sino que vuelve al universo.



El Dr. Hameroff explicó la teoría ampliamente en un documental narrado por Morgan Freeman, llamado “Through the wormhole” (A través del agujero de gusano), que fue emitido recientemente por el canal Science en los Estados Unidos. “Digamos que el corazón deja de latir, la sangre deja de fluir, los microtúbulos pierden su estado cuántico. La información cuántica en los microtúbulos no se destruye; no puede ser destruida; simplemente se distribuye y se disipa por el universo“, dijo el Dr. Hameroff.

“Si el paciente es resucitado, esta información cuántica puede volver a los microtúbulos y el paciente dice “Tuve una experiencia cercana a la muerte”, continuó el Dr. . Hameroff

Si el paciente muere, “sería posible que esta información cuántica exista fuera del cuerpo indefinidamente, como un alma”.

El Dr. Hamerof cree que las nuevas ideas sobre el papel de la física cuántica en los procesos biológicos como la navegación en pájaros, ayudan a confirmar la teoría. 16/07/16 - www.actualidadcristiana.net


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