www.actualidadcristiana.net - A un herrero en la India, se le dio el trabajo de realizar cruces de hierro para los cristianos, desde ese momento su vida cambió rotundamente luego de descubrir su significado, de acuerdo a lo informado por la organización God Reports.

Era el único herrero en su pueblo en la India, mayormente el estaba dedicado a mantener los arados y otros instrumentos agrícolas.  Por lo general se le pagaba con comida y rara vez recibía dinero en efectivo de otros aldeanos. 


Un día sucedió algo sorprendente. "Dos personas de la Iglesia Bautista vinieron a mi pueblo y me pidieron que haga dos cruces de hierro para su iglesia", dice Ballipati Barburao. 

También le dieron algunos textos cristianos acerca de la grandeza de Jesucristo y le pidieron que leyera el material y le pasara a su familia y vecinos. 

Cuando Ballipati leyó el tratado estaba confundido. "Fui a la Iglesia Bautista para acordar los diseños de hierro y le pedí al pastor que me explicara acerca de Jesús", relata. 

Mientras hablaban el pastor le predicó el Evangelio. De repente comprendió el verdadero significado de las cruces que él confeccionaría en el fuego.  El Espíritu Santo le dio convicción a Ballipati de sus pecados y de su necesidad de arrepentimiento.  Entonces Dios plantó una semilla de fe en su corazón. 

"Estaba absolutamente impresionado por la predicación y luego confesé mis pecados y acepté al Señor Jesucristo como mi Salvador personal", dice. 

El Espíritu Santo le llenó de un valor para testificar: "a partir de ese momento se convirtió en un predicador", Ballipati dice, pero no fue sin un costo. Su esposa Victoria se había resistido tenázmente a creer en Jesús, al igual que muchas de las personas en su pueblo. 



"Con el tiempo fui encarcelado por mi fe en Cristo. Por la causa de Cristo perdí mi trabajo y mi familia fue humillada, pero mi fe en Jesús creció". 

Dios vio su sufrimiento en la cárcel. Al transcurrir el tiempo, al igual que Dios levantó al patriarca bíblico José de la cárcel, Ballipati fue liberado. 

"Después de que Dios me liberó milagrosamente de la prisión, mi esposa aceptó a Cristo!", exclama.  El hecho de que su esposa ahora comparta su creencia hizo una gran diferencia. 

"Volvimos a casa y me levantaron una casita de culto hecha de palma. Ya he enseñado la Biblia a mis vecinos, y comenzaron a aceptar a Cristo". Ballipati ha empezado 24 iglesias, con 46 pueblos evangelizados, han sido conducidas 1225 almas para Cristo. 05/07/16  www.actualidadcristiana.net

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