Este artículo no tiene como finalidad desacreditar a los hombres y mujeres cristianos que desarrollan su talento musical para alabar a Dios, sino poner sobre la mesa este tema que a muchos no termina de cerrarle. Con esa aclaración hecha de antemano, me remito directamente a los hechos. 


Es sabido que se realizan asiduamente por todo el mundo distintos eventos musicales, en donde cantantes y conjuntos de música cristiana organizan recitales en los cuáles se abona una entrada para ingresar, tal como sucede en cualquier evento musical secular.

De movida, encontramos que el cobrar entrada para "alabar a Dios", tiene más congruencia con el modelo del "mundo" y no con el bíblico ("de gracia recibisteis, de gracia den"). La respuesta a este planteo -por parte de aquellos que justifican el hecho de cobrar por un recital cristiano-, es la siguiente: "todo tiene su costo, el sonido, las luces, el alquiler del lugar, etc.". Está bien, es correcto, pero aquí nos encontramos con un pensamiento de Maquiavelo que dice: "el fin justifica los medios".

Existe otro problema bajo este planteo, cobrar un monto "x" para ingresar tiende a hacer "diferencia" entre las clases sociales, es decir, es hacer "acepción de personas", porque si tú tienes dinero puedes entrar a "adorar", pero si tú no tienes, estás fuera!

Tenemos que madurar



Como hijos de Dios, no podemos movernos de acuerdo al modelo "del mundo", nuestro reino tiene principios que son premisas para vivir bajo el mismo, entonces la frase de Maquiavelo no tiene peso en nuestro reino, y es más, resulta contraria al pensamiento bíblico "todo me es lícito, pero no todo me conviene".

Un precio para estar en zona de tribunas populares, otro precio más caro para estar cerca del cantante, pregunto, se parece a un modelo bíblico de adoración?, claro que no!!


Tenemos que madurar, muchos tenemos que reflexionar sobre nuestra forma de conducirnos, no es suficiente con decir "si todos lo hacen yo también lo hago". 


Pero no todos lo hacen

Gracias a Dios, existen muchos cantantes y músicos cristianos que saben que fuimos llamados para hacer las cosas de otra manera, es decir "a la manera de Dios". Cantantes muy populares dentro del género de alabanza y adoración, vienen hablando sobre el tema con mucho cuidado y amor, diciendo que no se debe perder la esencia de la adoración con la aplicación de costumbres seculares.

Y usted qué opina, tomando como parámetro las Sagradas Escrituras?


Nick Ral

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