29/08/18 - BRASIL - Janaína Lemos, ex gay, contó su testimonio recientemente en la Iglesia Bíblica Cristiana y declaró que fue bombardeada por pensamientos homosexuales, aunque era cristiana y estando en plena comunión con Dios.

Ella se convirtió a los 17 años, tenía facilidad para entender la Biblia, estudió teología y trabajaba como profesora de escuela dominical en la iglesia. "Teniendo una vida recta", ella enfatizó. Estaba de novia y mantenía una "relación bíblica", además de tener una vida de oración.

Janaína cuenta que hacía evangelismo, dentro de favelas y hospitales y, aparentemente, no había nada que pudiera desviarse de los caminos de Dios. Pero, después de pensar cómo sería relacionarse con una mujer, a los 22 años, ella se perdió.

Sin tener amigos gays, ni frecuentar ambientes gays, ella cuenta que nunca había sentido ese deseo antes, ni siquiera en la adolescencia. Cuando el "pensamiento comenzó a crecer" como ella explica, pasó a gustar de imaginarse con una mujer.

"Un abismo llama otro abismo"
Después de un año, relata que salió de la iglesia, entregó el cargo y le explicó al pastor que quería experimentar el pecado. "Eran como estacas clavadas en mi mente", describe.

Se relacionó con varias mujeres, se involucró en el mundo de las drogas, pasó por tres sobredosis y frecuentó todos los ambientes gays de Río de Janeiro. Janaína llegó cerca de la muerte varias veces y pasó tres días en la UTI. "Era un pecado detrás del otro y yo no tenía temor de nada", dijo.

Pérdida de la identidad cristiana
"Perdí tanto mi identidad cristiana que ya encontraba anormal ver a una pareja heterosexual. "Yo ya tenía repugnancia por ver a un hombre y una mujer juntos", recuerda.

Janaína explica el pecado de la homosexualidad: "La Biblia dice que todo pecado que comete dentro del cuerpo alcanza al Espíritu Santo, por lo que crea raíces, porque usted se relaciona con el propio demonio de la prostitución, son cadenas interminables que sólo pueden ser quebradas con la presencia del Señor.

¿Cómo liberarse de la homosexualidad?
"Yo soy el fruto de la oración", reconoce. Pero además de las oraciones, Janaína revela que tiene que haber una acción humana para la liberación - la renuncia. Después de citar a Lázaro, ella ejemplificó recordando que Jesús ordenó a los hombres "quita la piedra".

"El milagro para salir de la homosexualidad no viene de ti, eso quería enfatizar - ese milagro viene del Señor, pero la parte de sacar la piedra viene de mí y de ti", subrayó.

Después de varias renuncias, Janaína enfatiza que vino la liberación "y usted no se ve más preso dentro de ese pecado". Ella cree que el aumento creciente de la homosexualidad apunta hacia el regreso de Cristo.


Hay una salida
"Puedo decir que ese es un camino de muerte, pero es un camino que tiene salida y solución. Su parte es querer renunciar a ese pecado. Y la parte de Dios es sacarte de ese pecado y romper esa cadena que te sostiene", asegura.

"Al principio, la renuncia parece doler, pero pronto viene la gracia, la gracia que te da la paz, la gracia que te renueva, que te restaura", añade.

Al afirmar que "sólo Jesús puede romper esas cadenas malditas de la homosexualidad", Janaína alerta que las personas no nacen así. "Eso es un pecado del infierno, eso es una idea maligna en tu mente que te conducirá a la muerte".

Y deja una alerta: "Padres, madres, no hagan vista gorda si ustedes están notando algo mal en su hijo [...] Su hijo no nació para vivir dentro de la homosexualidad. Quieren cambiar la identidad. Nació niño, coloca 'indefinido' y él va a decidir ... ¡No! Dios creó hombre y mujer", concluye.




Con información de Gospel Prime