31/08/18 - La Iglesia occidental es motivo de "chiste" para los cristianos perseguidos en China, dice el pastor Francis Chan, de acuerdo a lo informado por Christian Post.

Después que dejó de liderar una megaiglesia en California para iniciar un movimiento de discipulado en los hogares, el pastor Francis Chan cambió drásticamente su visión sobre el Cuerpo de Cristo.

Con los años de ministerio, él entendió que si la presencia de Dios no es el principal atractivo en la iglesia, el liderazgo siempre tendrá que crear otros artificios para atraer a las personas.

"En lugar de crear nuestras propias reuniones, nuestro llamado es simplemente poner a Dios en evidencia y observar cómo Él atrae a la gente hacia sí mismo", dijo Chan en una entrevista con The Christian Post. "De lo contrario, corre el riesgo de que las personas que frecuentan nuestros cultos se apasionan sólo por nosotros".

Hijo de chinos nativos, Chan notó que este es el secreto de más de 100 millones de personas que hoy forman parte de las iglesias clandestinas en China - "todas fueron atraídas por un grupo dedicado a la presencia de Dios", observa.

"Me acuerdo cuando yo y mi hija fuimos a un culto clandestino en China años atrás. Los jóvenes oraban con tanta pasión, clamando a Dios para enviarlos a lugares más peligrosos. Ellos estaban realmente esperando morir como mártires. Yo nunca había visto nada así. Todavía no puedo superar la pasión por Jesús que aquella iglesia tenía", el pastor relata.

Chan se sorprendió cuando oyó las historias de persecución de los chinos y les explicó por qué estaba tan intrigado. "Les dije que la iglesia [en Occidente] no era nada de eso. No puedo expresar cuánto ha sido abrumador intentar explicar que la gente asiste a los 90 minutos una vez a la semana en edificios, y eso es lo que llamamos 'iglesia', recuerda.

"He contado cómo las personas cambian de iglesia si encuentran una predicación mejor, o una música más emocionante, o programas más desarrollados para sus hijos. Cuando describí la vida de nuestra iglesia, empezaron a reír. No fueron pequeñas risas - eran carcajadas. Me sentía un comediante, pero yo sólo estaba describiendo a nuestra iglesia. "Ellos creyeron ridículo que pudiéramos leer la misma Biblia y vivimos algo tan incompatible", continúa Chan.

El pastor sintió la misma vergüenza cuando llevó a su amigo de la India a una conferencia en Dallas, Texas. "Cuando oyó la música y vio las luces, él dijo: 'Ustedes, americanos, son divertidos. Usted no aparece sin un buen predicador o banda. En la India, las personas se animan sólo a orar", relata.

"Él comenzó a contarme cómo los cristianos aman la comunión y cómo se reúnen en simples reuniones de oración. Yo imaginé a Dios mirando hacia abajo en la tierra, viendo gente de un lado del planeta reuniendo con expectativa siempre que había oración. Mientras tanto, del otro lado del planeta, las personas sólo aparecen cuando hay personas más talentosas y una 'atmósfera'", el pastor lamenta.


"Es vergonzoso. Deberíamos ser mejores que 'precisar una atmósfera' en nuestras iglesias. Debemos desear encontrarnos con Dios por encima de todo", Chan alerta.

Una mirada de esperanza

Aunque Chan no es un proclamador del "avivamiento", él cree que la iglesia está tomando la dirección correcta y la mentalidad del "cristiano consumidor" está desapareciendo a través de la comunión.

"Mi intimidad con Dios ha sido ligada a mi conexión con la iglesia. Esto es extraño para mí, porque durante años me sentía más cerca de Dios cuando estaba lejos de las personas y solo en la sala de oración. Por primera vez, me siento más cerca de Dios mientras oro con mi familia de la iglesia. Es como si pudiera sentir la presencia real de Él en la sala con nosotros", afirma el pastor.

En más de 30 años de ministerio, Chan se arrepiente por haber priorizado sus propias tradiciones y métodos para el crecimiento de la iglesia. "La iglesia es un asunto tan sagrado, pero no siempre he tratado la iglesia así. Pasé años haciendo 'todo lo que funciona' para llamar la atención de las personas. En los últimos años, pasé tiempo llorando en la presencia de Dios, confesando mi arrogancia", confiesa.

"Veinte y cinco años después de fundar la primera iglesia (Cornerstone), me pregunto: '¿A quién le importa lo que el Francis Chan quiere?', Se pregunta. "Cuanto más envejecemos, más consciente de que el fin está cerca. No hay tiempo para cuidar de lo que quiero en la iglesia. No hay tiempo para preocuparse por lo que los demás están buscando en la iglesia  Las advertencias en el Apocalipsis son reales y necesitamos tomarlas en serio. Más y más, su mensaje ha sido "arrepentidmiento". Jesús está llegando. Debemos ser urgentes sobre las cosas eternas.

Con información de Portal Guíame