Capitán Mafella

11/10/18 - FILIPINAS - El Espíritu Santo incitó a un piloto de una aerolínea a acelerar la salida de su vuelo de Batik Air desde Palu con 140 pasajeros, evitando por poco un posible desastre con la pérdida de muchas vidas, de acuerdo a la información brindada por God Reports.


El epicentro de un poderoso terremoto de magnitud 7,5 golpeó el viernes 28 de septiembre en una zona montañosa de Sulawesi Central, a 48 millas de la capital provincial de Palu. Solo unos minutos después, los deslizamientos de tierra bajo el agua aparentemente provocaron un enorme tsunami de 10 a 20 pies que se extendió por Palu y otras áreas costeras.

"Todo el viernes me había sentido inquieto y no sabía por qué", relató el capitán Icoze Mafella en una iglesia de Yakarta, Duta Injil BIP, el domingo 30 de septiembre.

Mafella es un cristiano devoto, él comenzó a cantar en voz alta canciones de adoración en su vuelo de Ujung Pandang a Palu. "Por lo general solo tarareo, pero ese día quise alabar al Señor lo mejor que pude", dijo Mafella.

Cuando estaban a punto de aterrizar en el aeropuerto de Palu, el viento era inusualmente fuerte y Mafella "escuchó una voz en su corazón" dirigiéndolo a hacer un círculo nuevamente antes de aterrizar.


Después de que aterrizaron, el Espíritu Santo incitó a Mafella una vez más a que necesitaba ser rápido. Dio instrucciones a su tripulación para que tomara un breve descanso de 20 minutos antes de que el avión despegara para Yakarta a través de Ujung Pandang.

"Ni siquiera salí de la cabina y pedí permiso a la torre de control para salir tres minutos antes de lo programado", contó Mafella.

Recibió la aprobación para el tiempo acelerado para el despegue del controlador aéreo Anthonius Agung, y la tripulación se preparó para la salida.

Mafella sintió tal urgencia que rompió con los procedimientos estándar de vuelo y asumió algunas de las responsabilidades del copiloto para acelerar su salida.

Llegó el momento de despegar, y el avión se precipitó por la pista. "No sé por qué, pero mi mano siguió empujando la palanca, haciendo que el avión se acelerara a medida que despegaba", dijo Mafella.

A medida que aceleraban por la pista de aterrizaje, el masivo terremoto comenzó a golpear a Palu, y ambos pilotos sintieron que el avión se balanceaba notablemente a la izquierda y la derecha. El copiloto musulmán miró a Mafella con una mirada de miedo en sus ojos.

"Si hubiera despegado tres minutos después, no habría podido salvar a los 140 pasajeros, porque el asfalto en la pista de aterrizaje se movía hacia arriba y hacia abajo como una cortina que sopla el viento", declaró Mafella.

Varios minutos después del despegue, intentó comunicarse con la torre de control, pero no hubo respuesta.

Luego miró hacia abajo y vio una visión inusual. "El agua de mar en la costa estaba formando un agujero muy grande para poder ver los cimientos del fondo marino", informó. "Vi círculos cada vez más grandes. Pensé que era muy extraño".

Antes de un tsunami, el litoral a menudo retrocede dramáticamente, exponiendo áreas que normalmente están sumergidas.

"Es importante que escuchemos la voz de Dios", dijo Mafella.

"Y pase lo que pase, debemos estar tranquilos, no en pánico, para que podamos escuchar claramente la voz de Dios que viene a nosotros por el Espíritu Santo".