13/01/19 - EE.UU. - Scott Marr había cumplido 61 años el pasado 11 de diciembre, un día después uno de los hijos de Marr lo encontró inconsciente sobre la cama. El rescate vino y lo llevó a la unidad de emergencia del Hospital Metodista local.

"Los médicos dijeron que los exámenes parecen mostrar signos de un derrame grave. [Marr] tuvo una hinchazón cerebral significativa", dijo Preston Marr, hija de Scott. El equipo médico vio que se trataba de un caso inoperable y que por eso sólo quedaba aguardar para ver si Marr se recuperaría o no.


"No había nada que pudiéramos arreglar o hacer quirúrgicamente esa noche", dijo el neurocirujano Dr. John Treves, responsable del seguimiento clínico de Marr.

Sin signos de recuperación, el diagnóstico de muerte cerebral fue inevitable. Sólo los aparatos mantuvieron el cuerpo de Marr en funcionamiento, fue cuando la familia tomó la difícil decisión de autorizar el cierre de las máquinas y la donación de los órganos del padre.

"Fue un milagro"

Scott Marr presentó señales de conciencia, sorprendiendo a todos. Él dijo que se despertó y vio a su familia alrededor de la cama, llorando. "Yo literalmente pensé que estaba soñando", dijo la hija al recordar el momento. "Fue el momento más loco de todos".

Marr volvió a la vida, pero aún necesita recuperarse plenamente, pues tiene dificultad para hablar y moverse, por eso inició un tratamiento con fisioterapia y fonoaudiología. Él cree que su regreso fue obra de Dios.

"Creo en Dios. Creo con todo mi corazón. Y ahora eso es sólo una prueba para mí de que todo lo que he escuchado es verdad. Que me ama. Que él está bien aquí conmigo. [Mi regreso] fue un milagro", dijo, según el Miami Herald .