15/02/19 - Dos cosas son prácticas esenciales para la vida de cualquier cristiano: oración y lectura de la Biblia. Incluso sabiendo esto, sin embargo, muchos cristianos se dejan llevar por los quehacer del mundo y poco a poco, sin darse cuenta, se distancian de Dios, entrando en un círculo vicioso y destructivo de ocupaciones y mundanismo.

Esta es la alerta del pastor y escritor norteamericano Tim Cameron. Él explicó cómo el distanciamiento de Dios retira del cristiano el deseo por la oración, minando su fe poco a poco.

"Me gusta decir que hay dos grandes obstáculos para la oración: estamos muy ocupados o somos muy mundanos", dijo Cameron en una entrevista para el podcast Greenelines. "Vivir ocupado roba nuestro tiempo para orar y el mundanismo roba nuestra voluntad de orar".

"Una persona que está muy ocupada para orar está demasiado ocupada para llevar una vida piadosa. Una persona que es muy mundana entregó su voluntad al mundo", añade, destacando cómo la oración fue una práctica frecuente en la rutina de Jesucristo, algo destacado por la Biblia en diversos pasajes.


"Lucas nunca conoció a Jesús. Cuando él decidió escribir su historia, él buscó a los testigos oculares. Sabemos que Jesús probablemente se reveló a cerca de 752 mil personas durante los 40 días después de haber resucitado de los muertos. Una de las cosas majestuosas que Lucas relató es que Jesús a menudo se retira para orar", dijo Cameron.

Cristo siempre enseñó por el ejemplo, y por eso, aun siendo Él mismo la encarnación de Dios, todo lo que hacía era fruto de oración, revelando que nada en la vida humana debe ser hecho sin ser presentado ante el Señor.

"La Biblia dice repetidamente que Jesús no hizo nada por su cuenta, que Él sólo habló las cosas oyó al Padre decir. Si ese es el caso, eso nos muestra que la vida de oración de Jesús era mucho más sobre oír que sobre hablar", refuerza Cameron.

Así, el cristiano debe tener horarios específicos con Dios, diariamente, para que a través de él tenga condiciones de soportar las pruebas de la vida y se mantenga firme ante el mundo.

"Usted tiene que definir momentos de oración con el Señor, y usted tiene que tener un espíritu de oración sobre su vida al mismo tiempo. "Es importante tener ambos", concluye Cameron, según informaciones de Charisma News.