15/03/19 - Un grupo de creyentes de una región rural de China está acusando al Partido Comunista Chino (PCC) de ofrecer recompensas para quienes denuncian a un vecino o familiar cristiano.

En los documentos obtenidos por la revista Bitter Winter, según relata el ministerio Open Doors, hay informaciones de un subdistrito en la ciudad de Nanyang, en la provincia china de Henan, que ofrece entre 30 a 150 dólares al que informe de una iglesia domiciliaria.

En el caso de que el informe tenga un impacto significativo, la recompensa será de US $ 750 a US $ 1.500.


A través de cajas de informes, líneas telefónicas y sitios, las autoridades chinas están divulgando la campaña y alentando a la población para que denuncien quién está participando en cultos domiciliares.

"Las autoridades están emprendiendo una represión contra la creencia religiosa", dijo el aldeano, y "las personas de la aldea están prohibidas de creer en Dios", denuncia el hombre.