Como creyentes, creemos en la segunda venida de Cristo. Su regreso del cielo será glorioso, una bendita esperanza por la cual debemos vigilar y orar constantemente.

Jesús vendrá por su iglesia, y aunque haya distintas interpretaciones en cuanto al modo en que será su regreso, todo los expertos señalan que será un evento sin precedentes que impactará al mundo entero. En ese momento, los muertos en Cristo resucitarán y los cristianos vivos serán levantados para encontrarse con el Señor en el aire y estar con Él para siempre.


En esta resurrección, aquellos que han muerto en Cristo tendrán sus almas y espíritus redimidos unidos con un cuerpo similar al cuerpo glorificado de Cristo. Los cristianos que viven en el momento de este evento no morirán, sino que serán cambiados para ser como Cristo. Esta expectativa es una motivación para la vida santa, así como una fuente de consuelo. Ningún hombre sabe el día ni la hora en que tendrá lugar.