24/04/19 - BRASIL - El ruido excesivo en los cultos y la insistencia en mantener el sonido alto llevó a un pastor a ser condenado por la justicia a prestar 1 año y ocho meses de servicios comunitarios.

La contaminación acústica es una de las principales fuentes de fricción entre las iglesias evangélicas que utilizan templos adaptados y sus vecinos. En la comarca de Sombrio, en Santa Catarina, el problema terminó con un proceso.

De acuerdo con información del portal de la Corte de Santa Catarina de Justicia ( TJSC ), el edificio utilizado por la iglesia fue construida en el área predominantemente urbano, rodeado de casas y negocios, y en los días de culto, el ruido era excesivo.


Como el pastor era responsable legal por la iglesia, acabó responsabilizado por el crimen de contaminación sonora. Además de la pena de servicios comunitarios y / o las entidades públicas, deberá pagar una multa de un salario mínimo.

El templo de la iglesia no poseía aislamiento acústico apropiado y los cultos producían ruido en niveles que extrapolaban los límites establecidos, en niveles considerados perjudiciales a la salud humana, a la seguridad y al público en el entorno.

Con información de Gospel+