09/05/19 - Por muchos años el norteamericano Mark (nombre ficticio usado para preservar la verdadera identidad del hombre), robó productos de Home Depot y otros minoristas de California, hasta que fue arrestado por las autoridades y condenado a 45 días de prisión.

Marcos fue invitado a participar en estudios de la Biblia en la cárcel en el condado de Los Ángeles, allí se entregó a Cristo y se arrepintió de sus pecados.


Cuando su pena fue cumplida, Mark resolvió devolver los productos que él había robado que costaba cerca de 200 mil dólares, fue la forma de mostrar su arrepentimiento.

Aunque la devolución de los productos le pudiera dar otra condena, Mark fue orientado por la iglesia local a devolver todo lo que había robado y así fue a la casa de Depot a declarar su culpa.

Incluso en la empresa donde trabajaba había productos robados y el hombre confesó a su jefe lo que él venía haciendo, consiguiendo el perdón y la oportunidad de continuar en el trabajo.

Por esta actitud, el jefe de Mark también se decidió por Jesús, como contó el capellán de la prisión, Dan, que ha acompañado a Mark en su nueva vida.

"Es increíble los tipos de cosas que están sucediendo en este ministerio", dice el capellán que ha llevado la Palabra de Dios en la cárcel. Con información de God Reports