30/05/19 - El pasado sábado 25 de mayo, un grupo de hombres y mujeres que vivieron y se identificaron como homosexuales se reunieron en Washington, DC para proclamar cómo el encuentro de Jesús transformó sus vidas.

"Me convertí por la gracia de Jesús y descubrí que otros también la recibieron. Estas marchas son una manera de garantizar que otras personas que lo hayan superado no se sientan aisladas y solas". Con esta explicación, el fundador de Freedom March, Jeffrey McCall, contextualizó la motivación del grupo para exponer su testimonio de libertad tras abandonar la homosexualidad.

Esta es la segunda vez que la Marcha por la Libertad se lleva a cabo en la capital estadounidense. De acuerdo con la  información del portal The Christian Post, el grupo está formado por los cristianos que salieron de la práctica activa de la homosexualidad y la transexualidad y siendo testigos del poder del Espíritu Santo, que los libró del pecado sexual y todo tipo de heridas.

"Hay una comunidad entera de personas que han hecho esa transformación, y estamos aquí para apoyarlos", afirmó McCall.

El cantante Edward Byrd, que lidera los momentos de alabanza en la Freedom March, afirmó que el mayor malentendido sobre aquellos que dejaron la vida LGBT es que supuestamente se habrían convertido en personas que suprimen sus deseos sexuales: "Ellos creen que no somos felices, creen que no estamos satisfechos cuando, en realidad, estamos viviendo nuestras mejores vivencias. No decimos que es siempre fácil, pero la verdadera alegría, paz y libertad que tenemos no es nada que yo haya conocido antes", dijo Byrd.
La marcha se realiza en medio de intensos debates en todo el país porque hay grupos que vienen pidiendo la prohibición de asesoramiento para personas con atracción indeseada por el mismo sexo y confusión de género, conocida como la "terapia de conversión", además de añadir "identidad de género, como una categoría protegida en la ley de derechos civiles.

Toda la noción de "terapia de conversión" es engañosa, dijo Byrd, "porque la mayoría de nosotros nunca experimentó la terapia de conversión, nuestras experiencias fueron encuentros con el Espíritu Santo que cambió nuestras vidas".

"Nunca había oído hablar de terapia de conversión. He visto referencias a esto en el pasado, pero no he llegado al conocimiento de lo que realmente era hasta hace poco. Ninguno de nosotros fue forzado a cambiar o colocado en un campamento; fue una decisión que tomamos para seguir a Jesús y su amor".