El libro fue escrito en 1991, pero las reglas siguen siendo bastante actuales y visibles en muchos ministerios.

Ronald M. Enroth, pastor estadounidense, resolvió acompañar a algunas personas que se desligaron de Jesús People USA, un grupo religioso de Estados Unidos, y recogió informaciones sobre cómo los pastores hacían presión psicológica para impedir que el pueblo dejara su congregación.

Las actitudes usadas por ellos fueron marcadas como "abuso espiritual" y fueron relatadas en un libro firmado por Ronald que también es sociólogo de religión. A pesar de ser una investigación realizada en los Estados Unidos se percibe que muchas de esas actitudes se aplican en las iglesias latinas, para impedir que los miembros se deslicen y partan para otros ministerios.

El pastor Enrolth enumeró en el libro "Churches That Abuse", lanzado en 1991, siete formas de abuso espiritual practicadas por iglesias evangélicas. Entre ellas la distorsión de la Palabra, la creación de un liderazgo autocrático, el sentimiento de superioridad en relación a otros grupos religiosos y el elitismo espiritual.

1- Distorsión de la Escritura
Para defender los abusos, usan doctrinas del tipo "cobertura espiritual", distorsionan el sentido bíblico de la autoridad y sumisión, etc. Se encuentran justificaciones para cualquier cosa. Estos grupos generalmente son fundamentalistas y superficiales en su conocimiento bíblico. Lo que el líder enseña es aceptado sin mucho cuestionamiento y ni es verificado en las Escrituras si las cosas son así, al contrario del buen ejemplo de los bereanos que examinaban todo lo que Pablo les decía.

2- Liderazgo autocrático
El desacuerdo del líder es discrepar de Dios. Es predicado que debemos obedecer al discipulador, aunque éste esté equivocado. Uno de los "hombres de Dios" de una iglesia dice que se tiraría delante de un tren si el "Líder" ordenara, pues Dios haría un milagro para salvarlo o la hora de él había llegado. La jerarquía es en forma de pirámide (a veces citan el salmo 133 como base).

En muchos casos no se permite llamar a alguien con cargo importante por el nombre, (sería una deshonra) sino por el cargo que ocupa, como por ejemplo "pastor Fulano", "obispo X", "apostol Y", etc. Algunos afirman creer en "teocracia" y se inspiran en los líderes del Antiguo Testamento. Dicen que la democracia es del demonio, incluso en el nombre.

3- Aislacionismo
El grupo tiene un sentimiento de superioridad. Creemos que posee la mejor revelación de Dios, la mejor visión, la mejor estrategia. Yo percibí que la relación con otros ministerios se da con el objetivo de divulgar la marca (nombre de la denominación), para llevar avivamiento a los demás o para arreglar público para eventos. La relación con otros ministerios es desalentada cuando no está prohibida. En algunos grupos en la alabanza sólo se tocan canciones del propio ministerio.

4- Elitismo espiritual
Se pasa la idea de que cuanto mayor sea el nivel que una persona se encuentra en la jerarquía de la denominación, más esta persona es espiritual, tiene mayor intimidad con Dios, conoce más la Biblia, y hasta que posee más poder espiritual (unción). Esto lleva a la búsqueda de cargos. Quien esta en mayor nivel puede mandar a los que están abajo. En algunas iglesias el número de discípulos o de células es indicativo de espiritualidad. En algunas iglesias existen camisetas para diferenciar a aquellos que son discípulos del pastor. Cuanto mayor sea el servicio demostrado a la denominación, o cuanto mayor la adulación, más rápida es la subida en la jerarquía.

5- Control de la vida
Cuando los líderes, especialmente en grupos con discipulado, se meten en áreas particulares de la vida de las personas. Controlan con quien pueden enamorarse, si pueden o no ir a la playa, si deben o no mudarse, ropas que pueden vestir, etc. Se controla incluso la presencia en los cultos. Faltar en algún evento por motivos profesionales o familiares es un pecado grave. Un pastor, discípulo directo del líder de una denominación, llegó a ofrecer testimonios médicos falsos para que las personas pudieran participar en un evento, y mi amigo perdió el empleo por discrepar de esa inmoralidad.


6- Rechazo de discordancias
No hay espacio para el debate teológico. La interpretación seguida es la de los líderes. Es prácticamente la doctrina de la infalibilidad papal. Cualquier critica es sinónimo de rebeldía, insumisión, etc. Este es considerado uno de los pecados más graves. Otros pecados morales no reciben tal tratamiento. Yo mismo necesitaba escuchar insultos por más de dos horas por discrepar de posicionamientos políticos de la denominación en la que congregaba. Quien piensa diferente es invitado a retirarse. Las denominaciones publican las posiciones oficiales, que son consideradas, obviamente, las más fieles al original. Los dogmas son sagrados.

7- Salida traumática
Quien se desliga de un grupo de éstos generalmente sufre con acusaciones de rebeldía, de falta de visión, egoismo, pereza, comodidad, etc. Los que permanecen en el grupo son instruidos para evitar influencias de los rebeldes, que son desmoralizados.

Los apagones son tratados como una limpieza que Dios hizo, para probar quién es fiel al sistema. No entienden cómo alguien puede decidir si se desconecta de algo que consideran ser visión de Dios. Así, si se desconecta de un grupo de estos es equivalente a rebelarse contra el llamado de Dios. Muchas veces las relaciones se cortan y hasta las familias sólo se ven afectadas por el hecho de que alguien no quiere más formar parte del mismo grupo dictatorial.

Fuente: Gospel Prime