04/05/19 - BRASIL - El domingo pasado (28/04), el hijo de César, apóstol del Ministerio Internacional de Restauración (MIR), que vivía con su familia en Ajuricaba cometió suicidio. En una grabación, el pastor, que estaba muy emocionado, dijo que hay que estar alerta ante situaciones que pueden llevar a los jóvenes a quitar su propia vida.

El padre cuenta que encontró al hijo Cesinha muerto. "Desgraciadamente he descubierto mi hijo colgado en mi gama de jiu-jitsu a las 7 de la mañana", dijo. El pastor dijo que estaba grabando sobre el asunto como una alerta a todos, principalmente a los jóvenes.

"Ustedes necesitan abrirse con sus padres, necesitan pedir perdón, liberar el perdón, ustedes necesitan pedir ayuda", dijo el pastor. Para él es importante que las personas busquen la ayuda de sus familiares.

"Ustedes tienen padre, ustedes tienen mamá, tíos, tías ... y cuando un amigo envíe un mensaje a ustedes, avisen a sus padres", dijo el pastor, cuando empezó a llorar y continuó: "Si ustedes me hubieran alertado mi hijo estaría aquí conmigo hoy, no habría sucedido lo que sucedió".

El pastor finaliza diciendo: "Mi hijo se fue, pero ustedes están oyendo mi voz. Espero que ninguno de ustedes haga esto, si abran, abran el corazón de ustedes, deje a Dios trabajar en su vida. ¡Dios los bendiga a todos!"

Enfermedad

La psicóloga cristiana Marisa Lobo dice que hay que entender que la depresión mata, y la ignorancia, el fanatismo también.

Marisa dice que "necesitamos hablar de depresión y suicidio, en las iglesias, de forma acogedora y no juzgadora. Hoy fue el hijo del querido pastor Cesar, mañana puede ser un ser querido suyo".

La psicóloga dice que el desahogo terapéutico tiene poder. El amor, el diálogo tienen poder y poder de curación. Dios cura, sana y libera, incluso la ignorancia de la iglesia. Marisa respalda su afirmación con el texto bíblico de 1 Tesalonicenses 5.23: "Seréis irreprochables en el cuerpo alma y espíritu ...".

Ella dice que la depresión afecta al ser humano en cuatro dimensiones (biológica, psicológica, social y espiritual), o sea, tiene que ser tratada como enfermedad, trastorno psiquiátrico.


"Quien quita su vida, está en crisis incontrolable de desesperación mental, es algo químico en el cerebro, necesita ayuda de médico, medicinas, psicólogo y espiritual", explica. 

Marisa finaliza: "Vamos a abrir nuestra mente en el nombre de Jesús. El diablo está destruyendo a familias enteras por esta maldición, llamada depresión, que es entendida por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como 'Mal del siglo'.

Fuente: Guíame Brasil