01/05/19 - Después de sufrir un ataque al corazón, una mujer estadounidense fue declarada muerta por los médicos. Sin embargo, su marido se negó a aceptar la sentencia de muerte y su fe produjo un verdadero milagro.

En la madrugada del 10 de septiembre de 2016, Gina Michelles comenzó a sentir fuertes dolores en el pecho. Su marido, Aaron, corrió para llevarla al servicio de socorro.

El equipo médico realizó la reanimación cardiorespiratoria dos veces, pero Gina no dio respuestas. Su situación parecía sin esperanza.

"Yo sabía que el diablo estaba tratando de llevar a mi esposa y yo no iba a dejarlo vencer", dijo Aaron en una entrevista con CBN News.

Después de muchos intentos, el equipo médico interrumpió sus esfuerzos y pidió al capellán que hiciera los últimos ritos. Pero Aaron no estaba listo para desistir.

"Me acordé de cuando era niño y mi madre decía: 'Cuando usted no sabe qué hacer, llame a Jesús', contó el marido.

Aaron mantuvo los pies de Ginny y se puso a llorar a Jesús , declarando vida y reprendiendo a Satanás. Él cuenta que la sala parecía temblar a cada "Jesús" que él pronunciaba. En instantes, una enfermera surgió diciendo: "Tenemos un latido del corazón".

El equipo médico volvió a trabajar y, en pocos minutos, la condición de Gina se estabilizó. Sin embargo, el médico dudó de su supervivencia debido a la cantidad de tiempo sin latidos del corazón.

El Dr. James Bhaskar, un médico emergente y amigo de la familia, descubrió que la causa del ataque al corazón de Gina fue un bloqueo en una de sus arterias. Ella necesitaba una cirugía, pero ellos todavía tendrían que esperar hasta que la condición de Gina estuviera estable para la operación.

Recuperación milagrosa

Aaron llamó a toda su familia e iglesia para unirse a él en oración. En las 24 horas, Gina comenzó a responder a los comandos verbales y fue liberada para la cirugía. Pero el camino para la recuperación sería largo y arduo.

"Los médicos me dijeron: 'Vamos a ver cómo va a ser, ella puede tener que aprender a hablar de nuevo, ella puede tener que aprender a caminar de nuevo'. De una manera, yo ya sabía lo que Jesús ya hizo entonces el resto vendría", dijo Aaron.

De manera milagrosa, Gina se despertó tras la cirugía sin ningún problema y regresó a casa sólo dos días después del procedimiento. "Nunca he visto un caso en que el tiempo de muerte de alguien es decretado y la persona regresa. Es realmente un milagro que la medicina moderna no puede explicar", reconoce el Dr. Bhaskar.

Hoy Gina lleva una vida normal como madre y esposa, y nunca más volvió a tener problemas cardiovasculares. Por donde van, Gina y Aaron se preocupan de compartir su testimonio de milagro.

"Jesús está con nosotros no sólo en los momentos de mayor necesidad, sino en todo momento. Habla con Jesús, porque Él siempre está escuchando", afirma Gina. "Yo no soy perfecto y no merecía tener mi esposa de vuelta, pero Jesús es fiel y nos ama incluso sin merecer. Jesús está vivo y mi esposa es prueba de ello", concluye Aaron.