16/05/19 - A finales del mes de abril, Collin Dozier se dirigía hacia su casa, hacia la medianoche del miércoles, cuando notó un auto parado en un puente cercano y sintió a Dios llamándolo.

"Parecía alguien golpeando en mi puerta. Cuando eso sucede, usted necesita atender", dijo Dozier al sitio cristiano estadounidense 'Faithwire'. "Fue simplemente muy claro para mí".

Se acercó el resto del camino a casa, pero luego recogió su scooter eléctrico y volvió al puente de Lesnar en Virginia Beach (EE.UU.), donde encontró a un hombre dispuesto a cometer suicidio.

"Yo no quería llegar muy cerca de él", dijo Dozier en un testimonio en video compartido por su iglesia. "Yo estaba a unos 3 o 4 metros de distancia de él y me incliné sobre el pasamanos al lado de él, así que dije: 'Hey, ¿qué está pasando?' No tuve respuesta.

El hombre de 27 años -que aún no tuvo su nombre revelado- estaba listo a saltar de aquel puente y ni siquiera miró hacia el lado. Pero Dozier no desistió, en vez de eso intentó establecer una conversación y alentar a aquel muchacho que se encontraba en conflictos internos: "Yo dije: 'No hagas eso, Jesús te ama, él está aquí por ti".

Dozier recordó que en ese momento, sus intentos serían en vano sin el poder de Dios sobre él .

"Lo único que podía hacer era volver al Señor y orar", recordó Dozier. "Entonces, llegué más cerca de él, extendí la mano y dije: 'Señor Jesús, por favor toque a ese muchacho, abre los ojos de él ahora mismo, déjame ver tu amor'. Sé que cuando los tiempos son difíciles, es la única cosa a la que podemos recurrir".


Después de unos 20 minutos, de acuerdo con la WAVY-TV, la policía finalmente apareció. Cuando llegaron, el hombre que estaba listo a saltar giró hacia el otro lado de la rejilla del puente, frente al agua.

El hombre -que alegaba tener un arma- amenazó con disparar tanto en Dozier como al policía. Pero eso no impidió a Collin, que siguió acercándose cada vez más a aquel muchacho.

"Me lancé", dijo Dozier. "Yo fui alrededor de sus brazos, los prendí para que no se moviera, ni alcanzara cualquier cosa. Pisé en el pasamanos, lo tiré de vuelta y lo arrojé en la acera".

A partir de ahí, la policía intervino, llevó al hombre bajo custodia y lo internó en un centro de rehabilitación, donde permaneció por más de una semana.

Las acciones de Dozier tuvieron un impacto tan positivo sobre aquel hombre que comenzó a ir a la iglesia con él los domingos, después de salir del centro de rehabilitación. Él también está sobrio hace tres semanas. Dozier dijo que contó que acabó descubriendo más tarde, que hasta aquella noche en que fue salvado, el hombre pasó 10 años, embriagándose todos los días. El hombre está ahora programado para ser bautizado.