13/06/19 - La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó el pasado lunes, el pedido de quitar el lema "In God We Trust" (En Dios Nosotros Confiamos), impreso en la moneda.

La más alta corte del país no comentó por qué rechazó la petición, presentada por el ateo Michael Newdow en nombre de decenas de demandantes, además de un judío, que considera el uso del nombre de Dios como pecado, que reunió para intentar sacar la inscripción del billete de dólar.

La historia de 'In God We Trust' 'En Dios Confiamos' en billetes de dólar

Durante el estallido de la Guerra Civil en 1861, Mr. Watkinson, un clérigo de Pensilvania, alentó la colocación de "In God We Trust" en las monedas al comienzo de la guerra, con el fin de ayudar a la causa del norte. Ese lenguaje, escribió Watkinson, "nos colocaría abiertamente bajo la protección divina".

En 1864, con la Guerra Civil aún en su apogeo, un grupo apoyado por las principales denominaciones protestantes del Norte comenzó a abogar por un cambio al preámbulo de la Constitución. 


En la década de 1950, se vivió un resurgimiento del lenguaje de fe en el gobierno y la política. Fue esa década la que llevó a "In God We Trust" a un uso generalizado.

En 1955, el presidente Dwight Eisenhower firmó un proyecto de ley que colocaba la frase en toda la moneda estadounidense. Un patrocinador de esa legislación, el congresista Charles Bennett, se hizo eco de los sentimientos que inspiraron la enmienda de la Soberanía de Dios durante la Guerra Civil. Bennett proclamó que los Estados Unidos "se fundaron en una atmósfera espiritual y con una confianza firme en Dios".

El presidente Donald Trump también enfatizó la centralidad de la fe en la vida estadounidense, después de describir al país como una "nación de creyentes", Trump recordó a los presentes en su discurso ante el Desayuno de Oración Nacional en la mañana del 8 de febrero de 2018, que la moneda estadounidense presenta la frase "En Dios confiamos", al igual que la Promesa de lealtad, y dijo que "nuestros derechos no nos son otorgados por el hombre", sino que "vienen de nuestro Creador".

Trump  ya había vinculado la fe con la identidad estadounidense en su primer discurso sobre el Estado de la Unión sosteniendo que "la fe y la familia, no el gobierno y la burocracia, son el centro de la vida estadounidense".