05/08/19 - SAMARITAN'S PURSE - Burundi, uno de los dos países más pobres de África, tiene solo 300 médicos para 11 millones de ciudadanos. La falta de atención médica ha resultado en años de sufrimiento para Amié Fleury, de 9 años, que padece la enfermedad de Blount, que se caracteriza por piernas deformadas.

Su padre, un pastor y evangelista llamado Michel Ntamubano, se enteró de que un equipo de cirugía ortopédica de la Misión Médica Mundial fue enviado a Burundi por Samaritan's Purse, una organización presidida por el pastor Franklin Graham. Tomó tres horas subiendo las montañas hasta el Hospital Kibuye Hope.

El Dr. Dan Galat, quien ahora sirve en Kenia, fue el cirujano jefe del equipo. El médico dijo que Amie era el peor caso de la enfermedad de Blount que había visto. Así que decidió recurrir a la oración: "Dios, a menos que el Señor me ayude con eso, no estará bien".

Dios respondió muchas oraciones ese día. Mientras Amie estaba en cirugía, su iglesia oró y ayunó durante varios días para que la operación fuera exitosa. 

"Estaba claro que este hijo era verdaderamente amado y que Dios lo llevó a este pequeño hospital con un propósito", dijo Galat. "Me relajé un poco cuando me di cuenta de que no tenía más remedio que dejar que Dios trabajara con nuestras manos débiles para ser una respuesta a las oraciones de tantos creyentes".


En cuestión de horas, el Dr. Galat y el Dr. Ted John, un cirujano que actualmente trabaja en Ruanda, pudieron enderezar las piernas de Amie. Después de unos meses de yeso, mientras el niño se recuperaba de la cirugía, pudo caminar y correr con sus amigos.

"Hay momentos en la sala de operaciones en los que podemos sentir la presencia de Dios con nosotros, y ese fue uno de esos momentos", dijo Galat. "La fijación de las piernas dobladas de Amie requirió múltiples cortes en varios planos para realinear y luego estabilizar los huesos con cables a través de la piel, todo sin el beneficio de ninguna imagen intraoperatoria".