¿Cómo define C. S. Lewis lo «natural» y lo «sobrenatural» en su libro Milagros?

Descansar en la sombra preguntó.

En el segundo capítulo de Milagros, C. S. Lewis se propone definir los términos «natural» y «sobrenatural», así como el término «subnatural». Me interesa que me ayuden a concretar lo que dice Lewis. También me interesa (a modo de apunte) cualquier otra fuente cristiana que pueda ser de ayuda. ¿Son novedosas las definiciones de Lewis en este sentido?

1 respuestas
MR. TOODLE-OO’D

De mis notas sobre el capítulo 2 de Milagros:

Milagro: «Una interferencia en la naturaleza por un poder sobrenatural».

Naturalistas: «Los que creen que no existe nada más que la naturaleza».

Sobrenaturalistas: «Los que creen que, además de la naturaleza, existe algo más».

Naturaleza: Definida por los naturalistas como «todo lo que hay». De forma más rigurosa, lo natural es «lo que surge, o viene, o llega, o va por sí mismolo dado, lo que ya está ahí: lo espontáneo, lo no intencionado, lo no solicitado».

Supernaturaleza: «Lo que hace que la naturaleza exista».

La afirmación del naturalista de que «no existe nada más que la naturaleza» significa básicamente que todo lo que ha sucedido es explicable a través de las leyes naturales (un punto de vista también conocido como «determinismo físico»). El sobrenaturalista cree que alguien o algo puede intervenir y subvertir el curso natural de los acontecimientos. De mis notas sobre los capítulos 3-4:

En principio, todo lo que existe en la Naturaleza debe ser explicable como surgido de otra parte de la Naturaleza, según el Naturalista. Cualquier cosa que sea inexplicable (no simplemente inexplicada) desde este punto de vista destruiría toda la premisa del Naturalismo.

En el capítulo 3 o 4, Lewis menciona los avances de la física cuántica como evidencia que otros han propuesto para la existencia de lo Sobrenatural. Muchos sucesos cuánticos son, hasta la fecha, inexplicables y, según muchos apologistas cristianos, inexplicables. Lewis dice que duda de que sean físicamente inexplicables (y, por tanto, no son una prueba del sobrenaturalismo), pero utiliza casualmente la palabra «subnatural» para describir la hipotética existencia de sucesos cuánticos inexplicables. Esencialmente dice que tales eventos serían, estrictamente hablando, «Sobrenaturales», pero evita usar esa palabra porque sería «un shock» para el lector.

Lewis dice en otra parte del capítulo 2 que pueden existir múltiples naturalezas. Un ejemplo ficticio de esto sería su Crónicas de Narnia. Si lo recuerdan, El sobrino del mago establece que hay muchos mundos (que son todos universos separados), incluyendo nuestro propio mundo y el de Narnia. Cada uno de estos mundos fue creado por separado y se rige por sus propias leyes (Narnia, en particular, es un lugar mucho más mágico que nuestro mundo). Sin embargo, a veces puede haber una intervención divina para unir los dos mundos, como cuando Aslan llama a los niños Pevensie de nuestro mundo al mundo de Narnia. En este ejemplo, nuestro propio mundo/naturaleza es la «Supernaturaleza» del mundo de Narnia, porque las cosas que existían por derecho propio en nuestro mundo surgieron, desde la perspectiva de Narnia, aparentemente de la nada. Del mismo modo, cuando Aslan visitó nuestro mundo en La Silla de Platano había forma de que nuestras leyes de la física explicaran su presencia o su existencia; en este caso, su intrusión en nuestro mundo se produjo por un «poder sobrenatural» (es decir, un poder ajeno a la «Naturaleza» que conocemos, al ser de Narnia) y, por tanto, «milagroso».

Si no recuerdo mal, Lewis no hizo una defensa específicamente cristiana de los milagros hasta más adelante en el libro. Por eso no menciona a Dios en este punto. Pero Dios mismo sería la Supernaturaleza definitiva, ya que existe por completo en sí mismo y por sí mismo, no se sostiene por nada y lo sostiene todo.

En la concepción de Lewis, el cielo se califica como «Naturaleza» y, cuando los ángeles visitan nuestro mundo, el cielo se califica en tal contexto como «Supernaturaleza».

Lewis, si no recuerdo mal, reconoce que sus definiciones son novedosas, pero dice que definió sus términos como lo hizo por necesidad. No había habido un libro técnico sobre la existencia de los milagros antes de éste, e incluso la palabra «milagro» fue definida por él en el libro de forma un poco diferente a como se suele utilizar en la conversación casual. Sin embargo, las ideas que expresa a través de su lenguaje técnico no son no novedosas, salvo quizá su idea de la «dificultad cardinal del naturalista».

Comentarios

  • ¡Excelente respuesta! La única cosa que me da curiosidad y en la que tal vez puedas ayudarme es la cuestión tangencial de las lecturas posteriores. ¿Existen otros textos cristianos desde (usted dijo antes) que hayan elaborado o modificado estas definiciones? (¿Edward Feser, WL Craig, Plantinga, etc.?) Quizás esa sea otra pregunta, pero estoy tratando de averiguar cómo redactarla para no ser demasiado amplio. –  > Por Descansando en la sombra.
  • @Resting Creo que lo has manejado de forma correcta. Aunque la verdad es que no sé la respuesta. La única dirección que sabría indicarte es la de Plantinga
    argumento contra el naturalismoque se inspiró en el capítulo de Milagros titulado «La dificultad cardinal del naturalista». –  > Por MR. TOODLE-OO’D.
  • @Bultitude Excelente, me aseguraré de buscar a Plantinga ahora. Otro comentario sobre tu respuesta: creo que tu definición de supernaturaleza puede estar ligeramente equivocada. Lewis da la impresión al principio del capítulo de que la supernaturaleza es una referencia directa a Dios, pero más adelante dice: «Si esto ocurriera, cada una de las dos naturalezas sería ‘sobrenatural’ en relación con la otra: pero el hecho de su contacto sería sobrenatural en un sentido más absoluto-» Así que lo que quiere decir que es sobrenatural es, en mi opinión, simplemente lo que está fuera de lo natural. –  > Por Descansando en la sombra.