¿Por qué los cardenales mayores de 80 años no pueden votar en el cónclave?

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¿Por qué los cardenales mayores de 80 años no pueden votar en el cónclave? ¿Se da alguna razón en algún sitio?

1 respuestas
Alypius

La Iglesia les excusa de votar por la preocupación de los propios cardenales. Elegir al Sumo Pontífice puede ser una gran carga de responsabilidad, y sobre todo cuando se tiene una edad avanzada. Estos cardenales, en cambio, asumen el papel de apoyar a los electores ayudando a guiar al Pueblo de Dios en la oración durante la elección.

De la obra del Papa Juan Pablo II Universi Dominici Gregissobre el tema de las elecciones papales:

En las actuales circunstancias históricas, la universalidad de la Iglesia está suficientemente expresada por el Colegio de ciento veinte electores, formado por cardenales procedentes de todas las partes del mundo y de culturas muy diferentes. Confirmo, por tanto, que éste será el número máximo de Cardenales electores, indicando al mismo tiempo que no es en absoluto un signo de menor respeto que se mantenga la disposición establecida por mi predecesor el Papa Pablo VI, a saber, que no participen en la elección los Cardenales que cumplan ochenta años antes del día en que quede vacante la Sede Apostólica.10 La razón de esta disposición es el deseo de no añadir al peso de tan venerable edad la carga adicional de la responsabilidad de elegir a quien deberá conducir el rebaño de Cristo de forma adaptada a las necesidades de los tiempos. Esto no significa, sin embargo, que los Cardenales de más de ochenta años no puedan participar en las reuniones preparatorias del Cónclave, de acuerdo con las normas que se exponen a continuación. Durante la vacante de la Sede Apostólica, y especialmente durante la elección del Sumo Pontífice en particular, deben guiar al Pueblo de Dios reunido en las Basílicas Patriarcales de Roma y en otras iglesias de las Diócesis de todo el mundoapoyando el trabajo de los electores con fervientes oraciones y súplicas al Espíritu Santo e implorando para ellos la luz necesaria para hacer su elección sólo ante Dios y con la preocupación de la «salvación de las almas, que en la Iglesia debe ser siempre la ley suprema».