Según la Iglesia Católica, ¿por qué María fue con prisa a visitar a Isabel?

Kadalikatt Joseph Sibichan preguntó.

Lucas 1:39-40 dice que María fue con prisa a visitar a Isabel. ¿Qué, según la Iglesia Católica, hace la salida de María de prisa a visitar a Isabel nos habla de la personalidad de María?

2 respuestas
Grasa

Isabel, que había sido llamada «estéril», va a ser madre. Gabriel, enviado por Dios, se lo había comunicado a María. Poco después María partió a toda prisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá (Lc 1,39).

No está motivada por la curiosidad, ni hace el viaje para descubrir por sí misma si el mensaje del ángel es cierto. Humilde, llena de caridad-una caridad que la lleva a preocuparse más por su prima anciana que por ella misma-, María va a casa de Isabel porque ha discernido en el mensaje celestial una relación oculta entre el hijo de Isabel y el Hijo que ella lleva dentro.

Hay un largo camino -casi cien millas- desde Nazaret hasta Ain Karim, la pequeña ciudad en las colinas de Judea donde, según la tradición, vivían Zacarías e Isabel. Lo más probable es que fuera José quien organizara el viaje, buscando una caravana en la que la Santísima Virgen pudiera viajar con seguridad. Es posible que él mismo la acompañara, al menos hasta Jerusalén; algunos comentaristas incluso piensan que fue con María hasta Ain Karim, que está a sólo ocho kilómetros de la capital. De ser así, habría tenido que regresar inmediatamente a su taller en Nazaret.

María entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel (Lc 1,40). Según una tradición local, el encuentro de los dos primos tuvo lugar, no en la ciudad, sino en un lugar del campo donde Isabel -según afirma el texto sagrado (Lc 1,24)- se había recluido durante cinco meses a la vista de parientes y vecinos curiosos, para elevar su corazón en agradecimiento a Dios por tan inmenso regalo.

El descanso aquí si le interesa.

Geremia

Según consta en la obra de Santo Tomás de Aquino Catena Aurea (Cadena de Oro) para Lucas 1:

AMBRESA; El Ángel, al anunciar los misterios ocultos a la Virgen, para edificar su fe con un ejemplo, le relató la concepción de una mujer estéril. Cuando María lo oyó, no es que descreyera del oráculo, ni que dudara del mensajero, ni que dudara del ejemplo, sino que, regocijada por el cumplimiento de su deseo, y concienzuda en la observancia de su deber, se marchó de buen grado a la región montañosa. Pues ¿qué podía hacer ahora María, llena de Dios, sino ascender a las partes altas con premura?

Porque Jesús, que estaba en su seno, se apresuró a santificar a Juan, que aún estaba en el vientre de su madre. De donde se deduce, con premura.