En Gálatas 2:11-13, ¿por qué teme Pedro a los creyentes judíos?

Rumiador preguntó.

Gálatas 2:11 Pero cuando Pedro llegó a Antioquía, me opuse a él en la cara, porque debía ser culpado.  Gálatas 2:12 Porque antes de que algunos vinieran de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando ellos vinieron, se retiró y se apartó, temiendo a los de la circuncisión.  Gálatas 2:13 Y los demás judíos también se disimulaban con él, de modo que también Bernabé se dejó llevar por su disimulo.

Pedro parece no tener miedo en su trato con los judíos incrédulos a pesar de que lo habían metido en la cárcel y habían matado a Jesús:

Ley 5:25 Entonces vino uno y les dijo: Mirad, los hombres que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo.  Hechos 5:26 Entonces el capitán fue con los oficiales y los trajo sin violencia, porque temían al pueblo, para que no fueran apedreados.  Hechos 5:27 Y cuando los trajeron, los presentaron ante el concilio; y el sumo sacerdote les preguntó: Hechos 5:28 Diciendo: ¿No os habíamos mandado estrictamente que no enseñaseis en este nombre? y he aquí que habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina, y pretendéis traer la sangre de este hombre sobre nosotros.  Hechos 5:29  Entonces Pedro y los demás apóstoles respondieron y dijeron: Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres.  Act 5:30 El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis y colgasteis en un madero.  Act 5:31 A éste, Dios lo ha exaltado con su diestra como Príncipe y Salvador, para dar a Israel el arrepentimiento y el perdón de los pecados.  Act 5:32 Y nosotros somos sus testigos de estas cosas; y también el Espíritu Santo, que Dios ha dado a los que le obedecen.  Act 5:33  Cuando oyeron esto, se sintieron heridos en el corazón, y tomaron consejo para matarlos.

Pero cuando algunos vinieron en nombre de Santiago, el hermano del Señor (aunque Santiago no los había enviado realmente), Pedro se hizo desobediente a la visión celestial que le permitía comer con los gentiles:

Ley 10:28 Y les dijo: Vosotros sabéis que es cosa ilícita que un hombre que es judío se junte o se acerque a uno de otra nación; pero Dios me ha enseñado que no debo llamar a nadie común o impuro.  Hechos 10:29 Por eso fui a vosotros sin rechistar, tan pronto como fui enviado: Pregunto, pues, con qué intención me habéis mandado llamar.

Pablo dice que «temía a los de la circuncisión». Aparentemente estos eran los judíos de Jerusalén que creían en Jesús el mesías.

Entonces, ¿por qué él (y Bernabé?) tenían tanto miedo de ellos?

Actualización

He recibido varias respuestas excelentes (¡gracias a todos!) y me parece que la respuesta a la pregunta y el valor de los posts dependen de la interpretación de la palabra «miedo». Para facilitar la resolución de lo que Pablo quiso decir con «temía», pongo la entrada de BDAG en la que he resaltado la sección que BDAG asigna a Gálatas 2:12:

φοβέω (φέβομαι ‘huir despavorido’; Hom. et al.; Wsd 17:9; Jos., Ant. 14, 456), en nuestra lit. sólo pasa φοβέομαι (Hom.+; OGI 669, 59; SIG 1268 II, 17; pap, LXX, pseudepigr., Philo, Joseph., Just.; Mel., P. 98, 746 al.; Ath. 20, 2; R. 21 p. 75, 1) impf. ἐφοβούμην; 1 fut. φοβηθήσομαι; 1 aor. ἐφοβήθην (Plut., Brut. 1002 [40, 9]; M. Ant. 9, 1, 7; Jer 40, 9; Jos., C. Ap. 2, 277; s. B-D-F §79).

① estar en estado de aprensión, tener miedo, el aor. oft. en el sentido de asustarse

ⓐ intr., abs. (Iren. 1, 4, 2 [Harv. I 36, 4]) ἐφοβήθησαν σφόδρα se asustaron terriblemente (Ex 14,10; 1 Macc 12,52) Mt 17,6; 27,54. ἐπεστράφην φοβηθείς Me volví aterrorizado Hv 4, 3, 7.-Mt 9,8; 14,30; 25,25; Mc 5,33; Hch 16,38. ἐφοβοῦντο γάρ porque tenían miedo Mc 16:8 (Mc 16:9-20 se considera ahora raramente como parte del evangelio original de Mc, aunque muchos estudiosos dudan de que el evangelio termine realmente con las palabras ἐφ. γάρ. Es posible que el final original se haya perdido; entre las posibles razones que se aducen está la pérdida accidental de la última página de la primera copia del propio Marcos [el mismo defecto, en una fase muy temprana, en el caso del libro 18 de la Κεστοί de Jul. Africanus: WBauer, la Ortodoxia, etc. (tr. inglesa de la 2ª ed. alemana ’64) ’71, 159ss. S. también FKenyon, Papyrus Rolls and the Ending of St. Mk: JTS 40, ’39, 56f; CRoberts, The Ancient Book and the Ending of St. Mk: ibid. 253-57] o por supresión intencionada, perh. porque puede haberse desviado de los otros relatos de la resurrección [para la omisión intencionada del final de un documento cp. Atenas. 4, 61, 166d sobre el libro 10 de la Filípica de Teopompo, ἀφʼ ἧς τινες τὸ τελευταῖον μέρος χωρίσαντες, ἐν ᾧ ἐστιν τὰ περὶ τῶν δημαγωγῶν. S. también Diog. L. 7, 34: un informe de Isidoro de Pérgamo sobre la mutilación sistemática de los libros de la biblioteca de esa ciudad por parte de Atenodoro el Estoico].-Los que concluyen que nunca hubo nada después de ἐφ. Los que llegan a la conclusión de que no hubo nada después de γάρ deben suponer que el evangelista se vio impedido de terminar su obra [Zahn et al.], o bien que tenía la intención de cerrar el libro con estas palabras [s. γάρ 1a]. Para una frase corta, compuesta por un verbo + γάρ s. también Epict. 3, 9, 19; 4, 8, 4; Artem. 4, 64; 1, 33 p. 35, 6; Plotino, Enéada 5, 5, tratado que termina en γάρ [PvanderHorst, STC 23, ’72, 121-24]; Musonio Rufo, Tr. XII; Oenomaus en Eus., PE 6, 7, 8; Libanio, Or. 53 p. 65, 20 F.; PMich 149 VI, 37 [II d.C.]. Entre los partidarios de una terminación w. γάρ: Wlh., Loisy, Lohmeyer ad loc.; ABauer, WienerStud 34, 1912, 306ss; LBrun, D. Auferst. Christi 1925, 10ss; OLinton, ThBl 8, 1929, 229-34; JCreed, JTS 31, 1930, 175-80; MGoguel, La foi à la résurr. de Jésus ’33, 176ss; HMosbech, Mkevangeliets Slutning: SEÅ 5, ’40, 56-73; WAllen, STC 47, ’46, 46-49 [‘sentir temor reverencial’]; ibid. 48, ’47, 201-3. S. también EGoodspeed, Exp. 8ª ser., 18, 1919, 155-60; reconstrucción del final ‘perdido’, en inglés, por Goodsp. en su Introd. al NT ’37, 156; HProbyn, Exp. 9ª ser, 4, 1925, 120-25; RKevin, JBL 45, 1926, 81-103; MEnslin, ibid. 46, 1927, 62-68; HCadbury, ibid. 344f; MRist, ATR 14, ’32, 143-51; WKnox, HTR 35, ’42, 13ff; EHelzle, Der Schluss des Mk, ’59, diss. Tübingen; FDanker, CTM 38, ’67, 26f; JLuzarraga, Biblica 50, ’69, 497-510; KAland, MBlack Festschr, ’69, 157-80, NTEntwürfe, ’79, 246-83). φοβοῦμαι μᾶλλον Yo soy todo miedo IPhld 5:1. μὴ φοβηθῆτε no tengas miedo Mt 10:31 v.l. (μή 1cεא). μὴ φοβοῦ, μὴ φοβεῖσθε ya no debéis tener miedo, dejad de tenerlo (μή 1cγא) Mt 10:31; 14:27; 17:7; Mc 5:36; Lc 1:13, 30; 2:10; 5:10; 8:50; 12:7 al. LKöhler, D. Offenbarungsformel ‘¡Fürchte dich nicht!’: SchTZ 36, 1919, 33ss.-W. acc. de la objeción interna (B-D-F §153; Rob. 468; Pla., Prot. 360b; Ael. Aristid. 30 p. 586 D.: φοβοῦμαι φόβον; Did., Gen. 230, 1; sobre el uso de los LXX s. Johannessohn, Kasus 73) ὁ φόβος ὃν δεῖ σε φοβηθῆναι el temor que debes tener Hm 7,1c. ἐφοβήθησαν φόβον μέγαν (Jon 1:10; 1 Macc 10:8; TestAbr. B 13 p. 117, 17s [Stone p. 82]; JosAs 6:1) tenían mucho miedo Mc 4:41; Lc 2:9. Si los sustantivos han de tomarse en sentido pasivo, éste es también el lugar para τὸν φόβον αὐτῶν (gen. objetivo) μὴ φοβηθῆτε 1 Pt 3:14 (cp. Is 8:12) y μὴ φοβούμεναι μηδεμίαν πτόησιν vs. 6 (πτόησις 2); s. 1bγ abajo.-Un expr. helénico reconocible. (cp. ὁ ἀπὸ τῶν πολεμίων φόβος=miedo ante el enemigo), aunque alentado por el uso del AT (Lv 26:2; Dt 1:29; Jer 1:8, 17; Jdth 5:23; 1 Macc 2:62; 8:12; En 106:4; Helbing 29; B-D-F §149; Rob. 577) φοβ. ἀπό τινος tener miedo de alguien Mt 10:28a; Lc 12:4; 1 Cl 56:11 (Job 5:22).-Foll. por gen. absol. 56:10. Foll. por μή y el aor. subj. para denotar lo que se teme (Jue. 1, 36, 1; Esopo, Fab. 317 H.=356a P.; Alex. Aphr. 31, II/2 p. 203, 20 τὸν Ἀπόλλω φοβεῖσθαι μή τι παρελθῇ τούτων ἄπρακτον=Apolo se preocupa [casi tanto como «se ocupa»] de que nada de esto quede sin hacer; Jos., Ant. 10, 8, Vi. 252) Hch. 23, 10; 27, 17; ITr 5, 1; Hs. 9, 20, 2. Seguida de μήποτε (Flegón: 257 Fgm. 36, 2, 4 Jac. p. 1172, 30 φοβοῦμαι περὶ ὑμῶν, μήποτε; JosAs 7, 3; ApcMos 16 al.): Hm 12, 5, 3. φοβηθῶμεν μήποτε δοκῇ τις Hb 4:1; μήπου (v.l. μήπως; ParJer 5:5) Hch 27:29; 2 Cor 11:3; 12:20. Un rasgo notable es la prolepsis del obj. (cp. Sof., Oed. R. 767; Jue. 4, 8, 7) φοβοῦμαι ὑμᾶς μήπως εἰκῇ κεκοπίακα εἰς ὑμᾶς Tengo miedo de que mi trabajo con vosotros se desperdicie Gál. 4:11 (B-D-F §476, 3; Rob. 423).-W. inf. foll. tener miedo de hacer o rehuir hacer algo. (B-D-F §392, 1b.-X., An. 1, 3, 17 al.; Gn 19:30; 26:7; ApcMos 10:18) Mt 1:20; 2:22; Mc 9:32; Lc 9:45; 2 Cl 5:1.-φοβεῖσθαι abs. en el sentido tener cuidado (Just., D. 78, 4) πλέον φοβεῖσθαι tener más cuidado de lo habitual ITr 4:1.

ⓑ trans. temer a alguien o a algo.

α. pers. τινά alguien (X., An. 3, 2, 19 al.; PGM 4, 2171; Nm 21, 34; Dt 3, 2; Jos., Ant. 13, 26; Just., D. 83, 1) μὴ φοβηθῆτε αὐτούς Mt 10, 26. Ἡρῴδης ἐφοβεῖτο τὸν Ἰωάννην Mt 6:20. τοὺς Ἰουδαίους J 9:22.-Gal 2:12; 2:5b (dicho de Jesús). Dios (Did., Gen. 64, 15; Teof. Ant. 1, 14 [p. 92, 11]) Mt 10, 28b; Lc 12, 5abc; 23, 40; 2, 5c (dicho de Jesús). La multitud Mt 14:5; 21:26, 46; Mc 11:32; 12:12; Lc 20:19; 22:2; Hch 5:26 (segu. por μή). τὴν ἐξουσίαν (ἐξουσία 5a) Ro 13:3. El ángel del arrepentimiento Hm 12, 4, 1; Hs 6, 2, 5. El cristiano no debe temer al diablo Hm 7, 2a; 12, 4, 6s; 12, 5, 2.

β. animales (en la imaginería) μὴ φοβείσθωσαν τὰ ἀρνία τοὺς λύκους 2,5a (dicho de Jesús, fr. una fuente desconocida).

γ. cosas τὶ algo. (X., Infierno. 4, 4, 8 al.; En 103, 4; ApcEsdr 7, 2 τὸν θάνατον; Just., D. 1, 5 κόλασιν; Ath., R. 21 p. 75, 1 οὐδέν; Jos., C. Ap. 1, 90; 2, 232) τὸ διάταγμα τοῦ βασιλέως Hb 11:23. τὸν θυμὸν τοῦ βασιλέως vs. 27. τὴν κρίσιν 2 Cl 18:2. τὸν ὄντως θάνατον Dg 10:7. φοβοῦμαι τὴν ὑμῶν ἀγάπην, μὴ … IRo 1:2. τὰ ὅπλα (en la imaginería) Hm 12, 2, 4.-1 Pt 3:14 y 6 pertenecen aquí si los sustantivos en ellos deben tomarse en un sentido de acto.; s. 1a arriba.-Temer, evitar, rehuir τὶ algo. (Ps.-Callisth. 1, 41, 9 Δαρεῖος τὸ ἅρμα φοβηθείς) τὴν πλάνην τῶν ἁμαρτωλῶν B 12:10. τὰ ἔργα τοῦ διαβόλου Hm 7:3ac.-AVStröm, Der Hirt des Hermas, Allegorie oder Wirklichkeit? Ntl. Sem. Uppsala 3, ’36.

② tener una profunda medida de respeto por, (tener) reverencia, respeto, w. especial ref. al miedo a ofender

ⓐ Dios: temor (de manera diferente 1bα) en el sentido de reverencia (Esquilo., Suppl. 893 δαίμονας; Isocr. 1, 16 τοὺς μὲν θεοὺς φοβοῦ, τοὺς δὲ γονεῖς τίμα; Pla., Leg. 11, 927a; Lisias 9, 17; 32, 17; Plut., De Superstit. 2, 165b; LXX; SalSol 4, 21; TestJob 43, 9 [τὸν κύριον]; JosAs 2, 5 [deidades]; Filón, Migr. Abr. 21 [tras Gn 42, 18]. Cp. PTebt 59, 10 [II a.C.] φοβεῖσθαι καὶ σέβεσθαι τὸ ἱερόν) Lc 1,50 (anticipa el οἱ φοβούμενοι en Ac: H-JKlauck, NTS 43, ’97, 134-39); 18,2, 4 (¿fue Ex 23,1-3 su lema: ni Dios pudo sobornarlo? ); Hch 10:35; 1 Pe 2:17; Rv 14:7; 19:5; 1 Cl 21:7; 23:1; 28:1; 45:6; B 10:10s (τὸν κύριον); 19:2, 7; Hm 1:2; 7:1, 4s; Hs 5, 1, 5; 8, 11, 2; D 4:10. También τὸ ὄνομα τοῦ θεοῦ (2 Esdr 11) Rv 11:18.-φοβούμενοι τὸν θεόν como t.t.=σεβόμενοι τὸν θεόν (σέβω 1b; t.t. discutido por MWilcox, JSNT 13, ’81, 102-22; cp. TFinn, CBQ 47, ’85, 75-84; ILevinskaya, The Book of Acts in Its Diaspora Setting [BAFCS V] ’96, 51-126; BWander, Gottesfürchtige und Sympathisanten [WUNT 104] ’98, esp. 80-86; 180-203) Ac 13:16, 26 (Just, D. 10, 4 al.; cant. 10:2, 22).-τὸν κύριον (SalSol 2:33; 3:12 al.; JosAs 8:9) Cristo: Col 3:22.-WAllen (s. 1a arriba) interpreta que Mc 16:8 significa reverencia a lo divino.

ⓑ pers. que imponen respeto (Plut., Galba 1054 [3, 4]; Herodiano 3, 13, 2; Lev 19,3 φοβ. πατέρα καὶ μητέρα; Jos., Ant. 19, 345): de una esposa ἵνα φοβῆται τὸν ἄνδρα Ef 5,33. τὸν ἐπίσκοπον Ef 6,1.-RAC VIII 661-99; TRE XI 756-59; Schmidt, Syn. III 507-36. DELG s.v. φέβομαι II. M-M. EDNT. TW. Sv.

BDAG

También podría incluir la entrada del léxico LSJ:

http://logeion.uchicago.edu/%CF%86%CE%BF%CE%B2%CE%AD%CF%89

Actualización

Desde que publiqué esta pregunta y recibí una respuesta, me encontré con esta excelente exposición de la situación en Galacia.

Comentarios

  • No quiero poner esto como una respuesta, pero sinceramente es muy simple. Eran humanos y las personas que respetaban y que formaban parte de su propia comunidad los rechazaban era lo que temían. En pocas palabras, era una cuestión de presión de grupo para conformarse. –  > Por Micah Gafford.
  • @MicahGafford Entonces, ¿quién ejercía esa fuerte presión de grupo? ¿Una o dos personas o todos los creyentes judíos? –  > Por Rumiador.
  • Es algo inespecífico, como el hecho de que la gente que se preocupa por su aspecto no va al supermercado con los pantalones sucios y la camiseta de tirantes. No es una persona específica la que te ve, es tu comunidad la que posiblemente se da cuenta de que no tienes buen aspecto ese día. La presión que le rodeaba era la conformidad general con las normas judías con las que se había criado. Eso es lo que Pablo le hizo frente. El estaba evitando hacer cosas que le harían ser rechazado por la gente en general dentro de la comunidad judía. Sí, era hipócrita y ya había mostrado su comprensión de la voluntad de Dios. A veces caemos en la trampa de la comodidad. –  > Por Micah Gafford.
  • @MicahGafford Bernabé era la mano derecha de Pablo. Viajó con Pablo. Comían regularmente con gentiles. Discutían sin cesar con los judíos sobre esas cosas. Pero Bernabé también se hacía el hipócrita y no comía con gentiles. Pedro tuvo una visión. Pedro fue a la cárcel. ¿Y esta simple presión de los compañeros los acobardó a ambos? –  > Por Rumiador.
  • Sí, eso es lo que estoy diciendo. Defender principios importantes como la predicación del evangelio es más fácil para la mayoría de los humanos. Enfrentarse a los compañeros por cosas menores es mucho más difícil. Me sorprende realmente que no hayas experimentado tipos de eventos similares en tu propia vida. Como proclamar audazmente a Cristo entre los amigos, pero después seguir cayendo ante la presión de los compañeros para beber demasiado con ellos, o participar en chismes, o la lista podría seguir. A veces es fácil caer en la trampa de pensar que los personajes de la Biblia son sobrehumanos, pero también pecan, y por muchas de las mismas razones que nosotros hoy.  > Por Micah Gafford.
5 respuestas
Jack

Tengan paciencia porque hay mucho contexto en esta pregunta.

YLT Hechos 10:1-20

Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio un centurión de un grupo llamado italiano [no judío],

piadoso, y temeroso de Dios con toda su casa, haciendo también muchos actos bondadosos con el pueblo, y suplicando siempre a Dios,

vio manifiestamente en una visión, como a la hora novena del día, a un mensajero de Dios que entraba en él y le decía: «Cornelio».

y él, mirándole atentamente, y asustándose, le dijo: ‘¿Qué es, Señor? Y él le dijo: ‘Tus oraciones y tus actos bondadosos han subido para memoria ante Dios

y ahora envía hombres a Jope, y manda a buscar a un tal Simón, que se apellida Pedro,

éste se aloja con un tal Simón, curtidor, cuya casa está junto al mar; éste te hablará de lo que te conviene hacer.’

Y cuando el mensajero que hablaba con Cornelio se fue habiendo llamado a dos de sus domésticos, y a un soldado piadoso de los que le esperaban continuamente [tres personas],

y habiéndoles declarado todas las cosas, los envió a Jope.

Y al día siguiente, mientras éstos se ponían en camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea de la casa a orar, como a la hora sexta,

y le entró mucha hambre, y quiso comer; y cuando se prepararon, le sobrevino un trance,

y vio que el cielo se abría, y que descendía hacia él una vasija como una gran sábana, atada por las cuatro esquinas, que descendía sobre la tierra,

en el cual estaban todos los cuadrúpedos de la tierra, y las fieras, y los reptiles, y las aves del cielo,

y se le oyó una voz: ‘Resucitado, Pedro, mata y come’.

Y Pedro dijo: ‘No es así, Señor, porque en ningún momento he comido nada común o impuro;’

y se oyó una voz por segunda vez hacia él: ‘Lo que Dios limpió, tú, no lo declares común;

y esto fue hecho tres vecesy de nuevo el vaso fue recibido hasta el cielo.

A primera vista, parece que Dios le dijo a Pedro que ya no había diferencia entre las carnes limpias y las impuras. Pero sigue leyendo…

Y como Pedro estaba perplejo en sí mismo sobre lo que podría ser la visión que vioentonces, he aquí que los hombres que habían sido enviados por Cornelio [de nuevo, tres personas], habiendo preguntado por la casa de Simón, se presentaron a la puerta

y habiendo llamado, preguntaban si Simón, que se apellida Pedro, se hospeda aquí.

Y Pedro, pensando en la visión, le dijo el Espíritu: «He aquí que tres hombres te buscan; [aquí se trata de toda la visión]

pero habiéndote levantado, baja y sigue con ellos, sin dudar, porque yo los he enviado;’

Pedro fue con ellos como se le dijo que hiciera. Fíjate en lo que le dijo a Cornelio.

Hechos 10:24-35

y al día siguiente entraron en Cesárea; y Cornelio los esperaba, habiendo convocado a su parentela y amigos cercanos,

y cuando entró Pedro, Cornelio, al salir a su encuentro, cayó a sus pies y se postró ante él;

y Pedro le levantó, diciendo: «Levántate; yo también soy un hombre».

y, hablando con él, entró, y encontró que se habían reunido muchos.

Y les dijo, Vosotros sabéis que es ilícito que un hombre judío se junte o se acerque a uno de otra raza, pero a mí Dios me enseñó a no llamar a nadie común o impuro [esto no tenía nada que ver con la comida];

Por lo tanto, también vine sin rechistar, habiendo sido llamado; pregunto, pues, ¿para qué me habéis llamado?

Y Cornelio dijo: ‘Hace cuatro días, hasta esta hora, estaba ayunando, y a la hora novena orando en mi casa, y he aquí que se presentó ante mí un hombre con ropas brillantes

y dijo: Cornelio, tu oración ha sido escuchada, y tus actos bondadosos han sido recordados ante Dios;

manda, pues, a Jope, y llama a Simón, que se apellida Pedro; éste se aloja en casa de Simón, curtidor, junto al mar, y cuando llegue te hablará;

Por tanto, en seguida te envié a ti; también tú hiciste bien en venir; ahora, pues, estamos todos presentes ante Dios para oír todo lo que te ha sido ordenado por Dios.’

Y Pedro, abriendo la boca, dijo ‘En verdad, veo que Dios no hace acepción de personas,

sino que en toda nación el que le teme y obra la justicia le es grato;

El mismo Pedro dijo que Dios no hacía acepción de personas, y sin embargo, el mismo Pedro se estaba convirtiendo en un respetador de personas. Pablo solo estaba sosteniendo a Pedro en esto. Pero, ¿por qué Pedro se estaba convirtiendo en un respetador de personas?

Hechos 11:1-4

Y los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea oyeron que también las naciones recibieron la palabra de Dios,

y cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión disputaban con él,

diciendo: «A los hombres incircuncisos entraste y comiste con ellos».

Y Pedro, habiendo comenzado, les expuso en orden diciendo,

…y luego Pedro relata todo lo que acabamos de leer y más en Hechos 10. En el versículo 17 de Hechos 11 dice:

…si el mismo don les dio Dios a ellos como también a nosotros, habiendo creído en el Señor Jesucristo, Yo… ¿cómo pude resistir a Dios?

Pedro era judío y lo había sido toda su vida. Evitar el contacto con los gentiles estaba arraigado en él, pero creció más allá de eso. Sabía que estaba arraigado en los otros judíos y lo afrontó simplemente contándoles lo que había pasado. ¿Cómo reaccionaron ellos?

Versículo 18

Y ellos, habiendo oído estas cosas, callaban, y glorificaban a Dios, diciendo: ‘Entonces, ciertamente, también a las naciones dio Dios la reforma a la vida’.

Y así quedó resuelto el problema. Estamos citando todo esto es para mostrar que fue un gran problema.

Más tarde, en Hechos 15:1-6 leemos esto…

Y algunos, habiendo bajado de Judeaenseñaban a los hermanos: «Si no os circuncidáis según la costumbre de Moisés, no podéis salvaros».

Por lo tanto, hubo.., no poca disensión y disputa a Pablo y Bernabé con ellos, dispusieron que Pablo y Bernabé, y algunos otros de ellos, subieran a los apóstoles y ancianos a Jerusalén acerca de esta cuestión,

ellos, en efecto, enviados por la asamblea, pasaban por Fenicia y Samaria, anunciando la conversión de las naciones, y causaban gran alegría a todos los hermanos.

Y habiendo llegado a Jerusalénfueron recibidos por la asamblea, por los apóstoles y por los ancianos, y declararon tantas cosas como Dios hizo con ellos;

y se levantaron algunos de la secta de los fariseos que habían creído, diciendo: «Conviene circuncidarlos, para mandarles también guardar la ley de Moisés».

Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para ver este asunto,

Así que la división entre judíos y gentiles se convirtió en un problema – de nuevo. Pedro pensó que ya lo habían tratado. Y entonces Pedro les recuerda a los judíos – de nuevo – el episodio de Cornelio.

Hechos 15:7-12

y habiendo habido mucha disputa, Pedro se levantó y les dijo: ‘Varones hermanos, vosotros sabéis que desde antes Dios entre nosotros eligió, por mi boca, que las naciones oyeran la palabra de la buena nueva y creyeran;

y el Dios conocedor del corazón les dio testimonio, habiéndoles dado el Espíritu Santo, como también a nosotros

y no puso ninguna diferencia entre nosotros y ellospor la fe que purificó sus corazones;

Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros pudimos soportar?

sino que, por la gracia del Señor Jesucristo, creemos ser salvados, como también ellos.’

Y toda la multitud callaba, y escuchaba a Bernabé y a Pablo, declarando tantas señales y prodigios como Dios hacía entre las naciones por medio de ellos;

Y fíjate en quién habla a continuación.

Hechos 15:13-23

y después que callan Santiago respondiódiciendo: Varones hermanos, escuchadme;

Simeón [Pedro] declaró cómo al principio Dios quiso tomar de las naciones un pueblo para su nombre,

y en esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:

Después de esto me volveré, y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído, y sus ruinas reedificaré, y lo pondré en pie…

para que el resto de los hombres busquen al Señor, y todas las naciones, sobre las cuales ha sido invocado mi nombre, dice el Señor, que hace todas estas cosas.

‘Conocidas desde los siglos por Dios son todas sus obras;

por lo que yo juzgo: no para molestar a los que de las naciones se vuelven a Dios,

sino para escribirles que se abstengan de las contaminaciones de los ídolos, y de la prostitución, y de lo estrangulado, y de la sangre;

porque Moisés, desde las primeras generaciones, lo predica en todas las ciudades, y se lee en las sinagogas todos los sábados».

Entonces les pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, con toda la asambleaelegir hombres de entre ellos para enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé — Judas apellidado Barsabás, y Silas, hombres principales entre los hermanos —

habiendo escrito por su mano así…

Y luego escriben una carta de acuerdo a lo que acaban de decir. Ya nadie dentro de la organización tenía problemas con los gentiles. Pero tampoco nadie tenía problemas después del episodio de Cornelio.

Gálatas 2:8-9

porque el que obró con Pedro para el apostolado de la circuncisión, obró también en mí respecto a las naciones

y habiendo conocido la gracia que me fue dada, Santiago, y Cefas [Pedro]y Juan, [que estaban radicados en Jerusalén, donde comenzó esta prueba] que eran estimados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra de la comunión, para que nosotros fuésemos a las naciones, y ellos a la circuncisión,

Los judíos que vinieron «de parte de Santiago» en Gálatas 2:12 venían de la zona de la que él era responsable – de Jerusalén – el mismo lugar y la misma gente que dijo que los gentiles tenían que ser circuncidados y creó la necesidad de la conferencia de Jerusalén en Hechos 15. Cuando Pablo se enfrenta a Pedro en Gálatas 2:14, no hay una indicación explícita de que algún judío tuviera problemas con el nuevo statu quo. De hecho, Pablo culpa explícitamente a Pedro.

Gálatas 2:11

Y cuando Pedro llegó a Antioquía, a la cara me levanté contra él, porque era reprobable,

Esta idea de la separación estaba muy arraigada en todos ellos, y dado que este asunto tenía tendencia a estallar en el pasado, y dado que Pedro ya había tratado con esto dos vecesy puesto que era su responsabilidad, Pedro probablemente temía que esto se convirtiera en un problema de nuevo. Dando a los judíos un poco más de preferencia pensó que podría asegurarse que esto no se convirtiera en un problema de nuevo. Probablemente Pedro no se dio cuenta de lo hipócrita que estaba siendo.

Afortunadamente Pablo era el apóstol de las naciones y su trabajo era ser una voz para ellos. Pablo solo estaba llamando la atención a Pedro y manteniendo a Pedro honesto. No tengo referencias para apoyar esto, pero me imagino que Pedro se lo agradeció después.

Editado por la conversación con Ruminator en los comentarios

El miedo que Pablo experimentó y el miedo que Pedro experimentó en Gálatas 2 no fueron causados por la misma cosa.

Hechos 14:1-2

Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron, de modo que creyó tanto de judíos como de griegos una gran multitud;

y los judíos incrédulos incitaron e hicieron mal a las almas de las naciones contra los hermanos;

La mayor parte de la oposición con la que Pablo lidió provenía de los judíos que no creían que Jesucristo fuera el Mesías. Esos judíos solían ser agresivos y se negaban a escuchar a Pablo (o a Pedro).

Los judíos mencionados en Gálatas 2 eran parte de esta nueva «organización cristiana» que se estaba formando y que creía que Jesucristo era el Mesías. Santiago era un líder dentro de esta organización. Esos judíos le preguntaron a Pedro más de una vez cómo podía atreverse a comer con los gentiles (de lo que hablamos anteriormente), pero en cada caso ellos escucharon escucharon su respuesta y al final estuvieron de acuerdo con él.

Ruminator también menciona que era de la opinión de que «más judíos creían que Jesucristo era el Mesías que toleraban la enseñanza de Pablo de que la querida Torah era obviada por el evangelio.»

Pedro y Pablo no enseñaron que la Torah fuera obviada por el evangelio. El mismo Jesucristo lo dijo en Mateo 5:17-18:

«‘No penséis que he venido a derribar la ley o los profetas — no he venido a derribar, sino a cumplir;

Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no pasará de la ley ni una tilde, hasta que todo se cumpla.

Pedro y Pablo estuvieron de acuerdo con eso. Santiago también estuvo de acuerdo. Para hacer el punto, Santiago cita a Amos 9 en Hechos 15 (lo leímos arriba):

Simeón [Pedro] declaró cómo al principio Dios buscaba tomar de las naciones un pueblo para su nombre,

y a esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:

Después de esto me volveré, y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído, y sus ruinas reedificaré, y lo pondré en pie…

para que el resto de los hombres busquen al Señor, y todas las naciones, sobre las cuales ha sido invocado mi nombre, dice el Señor, que hace todas estas cosas.

Estos hombres creían que esto era parte del plan desde el principio. Pedro y Pablo (y Santiago) no habrían clasificado como «creyente» a ningún judío que no estuviera de acuerdo con esto.

Es difícil imaginar que Pedro tuviera miedo de Santiago con respecto a esto ya que Santiago estaba completamente de acuerdo con él en Hechos 15.

Comentarios

  • Los judíos que menciona en Hechos 14 eran judíos que no creían que Jesús fuera el Mesías. Los judíos que Pablo menciona en Gálatas 2 sí creían que Jesús era el Mesías, y creían que Pedro y Pablo estaban trabajando en su nombre. Si Pablo estaba hablando con los judíos que no creían que Jesús era el Mesías en Gálatas 2, ni siquiera se habría molestado en tratar de explicarles que no había diferencia entre judíos y gentiles, ya que eso se basaba en la idea de que Jesús era el Mesías. Pablo tampoco habría llamado la atención a Pedro delante de los judíos incrédulos. –  > Por Jack.
  • Lo que Pablo dice es que Pedro estaba felizmente comiendo con gentiles hasta que llegó la certeza de Santiago – creyentes (o al menos Pedro habría creído que eran de la asamblea de Jerusalén). Por lo tanto, su miedo parece ser de Santiago y el liderazgo de Jerusalén. El no tenia ningun miedo antes de eso. –  > Por Rumiador.
  • «hasta que llegó una certeza de parte de Santiago». Esto significa que era audaz ante los judíos incrédulos, pero se acobardó ante Santiago. No era ignorante ni estaba confundido, sólo tenía miedo. Eso es lo que dice el texto. El «miedo» en forma de «respeto» sería a los padres y a Dios, no a un compañero apóstol – a no ser que algo estuviera mal. Creo que interpretar PHOBOS como «respeto» está fuera de lugar. –  > Por Rumiador.
  • Estoy de acuerdo – phobos como respeto está fuera de lugar. Alguien más aquí trató de hacer ese punto. No es parte de mi respuesta. –  > Por Jack.
Ernest Abinokhauno

Los creyentes judíos no eran el objeto principal del miedo de Pedro. Aunque se percibe que Pedro tenía miedo de esos judíos, Marción, el gnóstico, creía que lo que se desarrollaba detrás de ese escenario era simplemente una lucha entre el judaísmo y el cristianismo. Pablo acusó a Pedro de incoherencia y lo calificó de condenado sin tomarse el tiempo de comprender las circunstancias que rodeaban la acción de Pedro.

Según el Comentario de Elliott para los lectores ingleses

Pablo con hostilidad a la fe, afirmando que al llamar a Pedro «condenado» en realidad estaba acusando a «Dios que reveló a Cristo en él». Por otra parte, Marción, el gnóstico, vio en el incidente una prueba del antagonismo entre el judaísmo y el cristianismo (tal como él lo entendía), representado por sus diversos campeones.

La acción de Pablo se puede remontar a lo que había dicho con razón sobre su carácter personal, cuando aceptó el hecho de que era imprudente con las palabras (2 Corintios 11:6). Si se hubiera tomado el tiempo de sondear las aguas antes de agitar la barca, se habría dado cuenta de que Pedro estaba actuando por madurez. Pablo se habría dado cuenta de por qué Pater actuó de una manera que tergiversó por miedo a los creyentes judíos. Pablo pensó que Pedro temía al partido de la circuncisión sin saber que simplemente estaba actuando en defensa de la fe — para animar al converso con el que comía, mientras que al mismo tiempo ideaba maneras de evitar ser tergiversado por los creyentes judíos. ¿Cómo puede decirse que Pedro tenía miedo — un hombre que había hablado con valentía en Pentecostés a una audiencia diversa (Hechos 2:1-13), y que eligió obedecer a Dios antes que al traicionero Sanedrín en Hechos 4?

Pedro había tenido que luchar con Dios por la familia de Cornelio en Hechos 10:1-48. Esa experiencia, junto con la defensa de su misión gentil en Hechos 11, le enseñó colectivamente a aprender a equilibrar la atención con la intención. Eso es exactamente lo que estaba actuando en nuestro caso en cuestión.
De ordinario, mostró algunas formas de timidez ante la llegada de los hombres de Santiago. Pero la cuestión es si su reticencia se debió o no a la presencia de esos judíos de Santiago.

Como dice el comentario de Elliott para los lectores ingleses, es imposible que Pedro tuviera miedo de esos hombres.

La expresión utilizada deja abierta la cuestión de si las personas a las que se refería traían, o pretendían traer, algún tipo de autorización oficial de Santiago (comp. Hechos 15:24), o si simplemente pertenecían a la Iglesia de Jerusalén, en la que, si Santiago no era realmente obispo, al menos ejercía una especie de jurisdicción presidencial.

¿Por qué entonces se inquieta ante la llegada de esos hombres que ni siquiera está seguro de que hayan venido con algún tipo de autorización oficial de Santiago o de los judaizantes? Una buena comprensión de la raíz de la palabra «retirada» ayudará a aclarar esta manzana de la discordia.

De la Biblia griega, que Gálatas Gálatas 2:12 dice:

πρὸ τοῦ γὰρ ἐλθεῖν τινας ἀπὸ Ἰακώβου μετὰ τῶν ἐθνῶν συνήσθιεν- ὅτε δὲ ἦλθον, ὑπέστελλεν καὶ ἀφώριζεν ἑαυτόν, φοβούμενος τοὺς ἐκ περιτομῆς.

La lectura adicional de la Concordancia de Strong muestra que la palabra ὑποστέλλω tiene un imperfecto ὑπεστελλον y un aoristo medio ὑπεστειλάμην:

  1. Activo, arrastrar hacia abajo, dejar caer, bajar: ἱστίον, Píndaro Isthm. 2, 59; retirarse (retroceder): ἐμαυτόν, de una persona tímida, Gálatas 2:12 ((cf. Lightfoot en el pasaje); a menudo así en Polibio).
  2. Medio, retraerse, es decir, ser tímido, acobardarse, encogerse: de los que por timidez dudan en confesar lo que creen, Hebreos 10:38 (de Habacuc 2:4 (cf. Winers Grammar, 523 (487)); no estar dispuesto a pronunciar por miedo, retraerse de declarar, ocultar, disimular: seguido de τοῦ con el infinitivo (Winers Grammar, 325 (305); Buttmann, 270 (232)), Hechos 20:27; οὐδέν, ibíd. 20 (a menudo así en Demóstenes; cf. Reiske, Index graecit. Demóstenes, p. 774s; Josefo, Vita §54; b. j. 1, 20, 1).

Es evidente que la mayoría de los estudiosos han interpretado convencionalmente la palabra ὑποστέλλω sólo en activo. Un cuidadoso estudio de la palabra desde su aoristo medio muestra que:

. . retirarse, es decir, retraerse de declarar, ocultar, disimular: seguido de τοῦ con el infinitivo (Gramática de Winers, 325 (305); Buttmann, 270 (232)), Hechos 20:27; οὐδέν, ibíd. 20 (a menudo así en Demóstenes; cf. Reiske, Index graecit. Demóstenes, p. 774s; Josefo, Vita §54; b. j. 1, 20, 1).

De este aoristo medio se desprende que Pedro no temía objetivamente a esos judíos, sino que actuaba de forma sutil para equilibrar la atención con la intención.

alb

Tanto Pedro como Bernabé temían a los judíos creyentes porque ambos estaban todavía luchando con la aceptación total de la doctrina de la Nueva Alianza. Pedro estaba tratando de asociarse tanto con los judaizantes (judíos creyentes que todavía se aferraban a la Ley de Moisés) como con los gentiles. Los judaizantes aún sostenían que los judíos no debían asociarse con los «pecadores de los gentiles» y que los creyentes en Cristo aún debían cumplir con las leyes dietéticas. Pedro y Bernabé (así como los otros nuevos creyentes judíos) tuvieron que «desaprender» esta enseñanza.

En el capítulo 10 de los Hechos, Dios le dio a Pedro la visión de los animales ascendiendo y descendiendo del cielo para mostrarle a Pedro, por medio de una metáfora, que el Nuevo Pacto había eliminado la necesidad de las leyes dietéticas (porque «lo que Dios ha limpiado, no lo llames común»). Pedro, al relatar la visión a Cornelio, hace la conexión de que Dios TAMBIÉN ha limpiado a los gentiles y los judíos ahora eran libres de asociarse con los gentiles.

Pedro hablando en Hechos 10:28-29.

28 Y les dijo: Vosotros sabéis que es ilícito que un hombre judío se junte o se acerque a uno de otra nación; pero a mí me ha enseñado Dios que no debo llamar a nadie común o impuro. 29 Por lo tanto, fui a ti (es decir, a Cornelio, un gentil) sin rechistar, tan pronto como fui enviado…

Luego, en los versículos 34-35

34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas 35 sino que en toda nación el que le teme y obra la justicia es aceptado por él.

Así que Pedro recibió con éxito la verdad del NT de que Dios ha proporcionado ahora la salvación a los gentiles, así como a los judíos, y que Dios ha eliminado las leyes dietéticas. Sin embargo, la práctica diaria de la aceptación (tanto de las leyes dietéticas como de las relacionales) es mucho más difícil que la simple comprensión de la verdad del Nuevo Testamento.

En el libro de Gálatas, Pablo tiene que llamar la atención a Pedro porque está viviendo entre dos mundos. Ejerce su libertad del Nuevo Pacto cuando está cerca de los gentiles, libre de comer cualquier cosa que se le ponga delante, sin embargo, cuando los creyentes judíos llegan a la ciudad, se separa y vuelve a observar las leyes dietéticas del AT.

Pablo valida esta verdad en el versículo 14 de Gálatas 2:14

14 Pero cuando vi que ellos (Pedro/Bernabé) no andaban rectamente según la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives a la manera de los gentiles, y no como los judíos, ¿por qué obligas a los gentiles a vivir como los judíos?

He aquí el comentario de Martín Lutero sobre estos versículos de Gálatas:

«Vivir como un judío no es nada malo. Comer o no comer cerdo, ¿qué diferencia hay? Pero hacerse el judío, y por conciencia abstenerse de ciertas carnes, es una negación de Cristo. Cuando Pablo vio que la actitud de Pedro tendía a esto, se enfrentó a él y le dijo: ‘Tú sabes que la observancia de la ley no es necesaria para la justicia. Sabes que somos justificados por la fe en Cristo. Sabes que podemos comer toda clase de carnes. Sin embargo, con tu ejemplo obligas a a los gentiles a abandonar a Cristo y a volver a la Ley. Les das motivos para pensar que la fe no es suficiente para la salvación'».

Así, vemos que aunque Pedro entendía la verdad sobre la asociación con los gentiles y la libertad de comer todos los alimentos, su fe era débil y retrocedía a la ley (a al Hebreos 10) cuando los creyentes judíos estaban cerca.

Comentarios

  • Esta es una respuesta muy bien formada. Sin embargo, ¿dices que Pedro no estaba seguro de si estaba bien comer con los gentiles o no? ¿No se le reveló eso en la visión? Además, ¿por qué le preocupaba a Pedro la opinión de Santiago? ¿Acaso Pedro, un apóstol principal, no tenía más rango que Santiago, el hermano del Señor? –  > Por Rumiador.
  • Además, el Nuevo Pacto sigue basándose aparentemente en la Torah, que está escrita en los corazones de los judíos sin la mediación de maestros (aunque véase Hebreos 13:9). Sin embargo, el Nuevo Pacto obvia claramente el templo y los sacrificios por el pecado. –  > Por Rumiador.
  • En respuesta a tu primer comentario. Sí a tus dos primeras preguntas: Pedro, Bernabé y muchos otros estaban luchando con la totalidad del mensaje de la gracia. Piensa en ello. Los discípulos eran judíos, se les enseñó la adhesión a la Ley de Moisés toda su vida. Entonces, Jesús revoca toda esa enseñanza. Todos ellos lucharon con la revelación de Pablo de las profundidades y las dimensiones del «evangelio de la gracia de Dios» (la cita de Pablo en Hechos 20:24). Una cosa es recibir la revelación, pero otra es hacer el camino. Además, no estoy seguro de lo que estás preguntando sobre Santiago –  > Por alb.
  • Eso lo entiendo. Sin embargo, lo que me desconcierta es el elemento del «miedo». Suena como si Pedro tuviera miedo de las consecuencias si se cruza con los creyentes judíos. –  > Por Rumiador.
  • Si miras la palabra «temer» es el griego PHOBEO, o sea estar en temor o tener temor reverencial. Recuerde, Pedro y los discípulos eran tipos de cuello azul y los judíos de Jerusalén probablemente habrían sido hombres más eruditos con respecto a las escrituras del AT. Por lo tanto, es posible que Pedro no estuviera muy seguro de sí mismo a la hora de defender el evangelio de los eruditos del AT. Por eso fue necesario el fariseo de los fariseos (Pablo) para sacudirlo de su falta de fe. –  > Por alb.
LаngLаngС

¿Acaso sabemos por ese pasaje que Pedro realmente «temía» algo?
No.

Además, también se podría argumentar que «Pedro» podría no ser realmente el Pedro que esperamos aquí (Cf. James M Scott: «A Question of Identity: ¿Es Cefas la misma persona que Pedro?» Journal of Biblical Studies 3/3 octubre de 2003.) Para esta respuesta, suponemos que Cefas/Pedro es la persona que esperamos que sea.

Y es probable que aquí haya un ligero error de concepto desde el principio que hay que aclarar:

Pedro se muestra bastante intrépido en su trato con los judíos incrédulos a pesar de que le habían metido en la cárcel y habían matado a Jesús:

¿Cuál es el montaje? Pablo se entera de las actividades en las iglesias que creía haber fundado y controlado que están socavando su posición o al menos sus enseñanzas.

Gálatas 1:6-8 Me asombra que abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo para seguir*n un evangelio diferente […] si alguno les predica un evangelio contrario al que recibieron, ¡que se condene al infierno!

¿Qué enseñanzas? Dijo que se salvara por (es decir, en moderno términos modernos: un cristiano) sólo la fe es suficiente. La fe en Jesús, y creer que vivió, murió y resucitó. Eso es todo.

Gálatas 2: 15-16
15 Nosotros mismos somos judíos de nacimiento, y no pecadores gentiles, 16 pero sabemos que el hombre no se justifica por las obras de la ley, sino por la fidelidad de Jesucristo.

He subrayado moderno ya que en aquella época los cristianos eran todavía, de hecho, un muy secta judía. Así que a esos gálatas se les vendió esencialmente todo el paquete del judaísmo que los proselitistas anteriores anunciaban de forma mucho más estricta: observa la ley; y eso significa también: córtate el prepucio. Esta condición previa disuadió a bastantes interesados en el judaísmo de convertirse plenamente, optando en cambio por permanecer cerca de una sinagoga como personas temerosas de Dios.

Ahora bien, cuando después de que Pablo dejó solos a esos felices nuevos «judíos» gentiles creyentes en Cristo y llegan los llamados «judaizantes», tienen en su agenda la estricta observancia de la ley y les dicen a todos esos judíos recién convertidos «Sí, bienvenidos al club, pero sabéis que a Pablo le faltó un poco para decíroslo (o en este caso: le faltó un poco para cortarlo)». Y, por supuesto, no olviden observar también la dieta y el calendario.

Pablo pasa a argumentar que esta no es -según su comprensión de la situación y sus objetivos- la primera vez que los judeo-cristianos conservadores socavan su posición y sus enseñanzas, su misión y su evangelio. Concretamente en Antioquía, donde otro aspecto de la antigua ley se convirtió en la fuente del conflicto.

Gálatas 2: 11 Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, me opuse a él en su cara, porque estaba claramente equivocado.*n 12 Porque hasta que vinieron algunos hombres de parte de Santiago, él tenía la costumbre de comer con los gentiles, pero después de que vinieron se retrajo y no quiso asociarse con ellos, por temor al partido de la circuncisión. 13 Los demás judíos también se unieron a él en esta hipocresía, hasta el punto de que incluso Bernabé se vio envuelto en su hipocresía. 14 Pero al ver que no actuaban de acuerdo con la verdad del Evangelio, le dije a Cefas delante de todos: «Aunque eres judío, vives como un gentil y no como un judío. Entonces, ¿cómo puedes insistir en que los gentiles deben vivir como judíos?»

De manera crucial, Pablo argumenta que todo esto es injusto – incluso si el Santiago con ese aparente apellido estuviera involucrado – ya que todo debería haber sido un asunto resuelto y, por lo tanto, una conclusión previsible si el debate volviera a surgir.

En Antioquía, la fuente de conflicto era, por supuesto, si había que guardar las leyes dietéticas. Y tal como lo ve Pablo, este fue un asunto ya discutido cuando presentó su visión e ideas en Jerusalén al consejo, donde Santiago y Pedro estuvieron de acuerdo con todo ello, como relata Pablo. Luego se cuenta que Pedro compartió este acuerdo en la actuación: compartiendo las comidas con Pablo y sus nuevos conversos.

Por lo tanto, Pablo debilita cualquier crítica dirigida a él al pintar a Pedro como una persona débil, cediendo a la presión social, en lugar de relatar que Pedro también pudo haber cambiado de opinión con respecto a las leyes dietéticas – o que simplemente se fue a otro club con sus antiguos amigos en un momento dado.

El punto de este argumento es reforzar su conexión directa con Jesús a través de su visión y conexión especial al estar en una misión de Dios. Pablo reforzó que su misión fue presentada y acordada por las más altas autoridades en estos asuntos en la tierra, el concilio de Jerusalén, pero luego fue subvertida por subalternos demasiado entusiastas y sin nombre. Y esa es la idea errónea sobre la que escribí al principio: Pedro es acusado de «temer» probablemente creyente en Cristo judíos, sólo sabemos de su tendencia a obstruir la ley y de sus intentos de convencer a otros de hacer lo mismo. Se acusa a Pedro de ceder a la presión social cuando se trata de mantenerse firme en la creencia en Jesús, es decir, en este caso, de mantenerse firme en el acuerdo previo alcanzado cuando se trataba de quién debía decir qué a los gentiles. Ese acuerdo es justo antes del pasaje en cuestión en Gálatas 2:9-10:

Así que, cuando Santiago, Cefas y Juan (que tenían fama de líderes) reconocieron la gracia que me había sido concedida, nos dieron a Bernabé y a mí la mano derecha de la comunión, acordando que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los circuncisos. 10 Lo único que nos pidieron fue que nos acordáramos de los indigentes, cosa que yo estaba ansioso por hacer.

Solo tenemos un lado de la historia. El lado de Pablo. Aquí, Pablo está escribiendo mucho después de los hechos y sólo acusa a Pedro de ser débil y temeroso, a pesar de que Pedro (así se infiere) lo sabía mejor. Esto es en partes arepeated y entrelazados apelación a la autoridad, pero: Eso debería quitar todo el viento de las velas potenciales si alguien en Galacia tratara de argumentar en contra de lo que Pablo escribió, e intentar eso con una apelación a la autoridad también.

Para ser claros: esta es una historia sobre un conflicto. Lo que digo es que el «escenario» es probablemente una excelente descripción de lo que ocurrió, siempre que mantengamos nuestro análisis en los «hechos de los actos»: quién hizo qué. Aunque, incluso para eso, sólo tenemos las palabras de Pablo, no las de Pedro. Los testimonios de dos testigos pueden divergir bastante en cuanto a los «hechos indiscutibles» y ambos podrían relatar legítimamente la verdad absoluta, hasta donde la recuerdan. Por lo tanto, no malinterpretes eso como si yo concluyera que Pablo estaría mintiendo aquí. Pero el «miedo» es un diagnóstico de motivación que Pablo aplica a la actuación de Pedro. Sin algún tipo de prueba, como al menos «eso es lo que me dijo cuando me enfrenté a él al respecto», tal interpretación debe tomarse con un grano de sal. O en otras palabras: que la interpretación de la misma debe hacerse con cautela ya que sólo tenemos una parte de la historia.

Por último, hay que tener en cuenta otra cosa. A nivel puramente técnico, e incluso en cierto modo en contraste con lo anterior: Esta carta es una obra maestra de la retórica antigua. Está llena de figuras clásicas como la hipérbole (5:12) y muestra una gran variedad en estos estilos. Es una suposición bien fundada que los que se convertían más fácilmente a la nueva secta judeo-cristiana eran primero judíos propiamente dichos, luego gentiles temerosos de Dios y después gentiles más distantes. La clave a tener en cuenta aquí es que se utiliza el griego φοβούμενος y, por tanto, podría no significar lo que entendemos por miedo en primer lugar. Puede tratarse igualmente de algo bastante positivo como «impresionado, en reverencia, sobrecogido» además de la angustia que leemos principalmente en esa palabra.
En segundo lugar, se trata de un bonito contraste alusivo a la acusación de que este Pedro en Antioquía prácticamente teme a los hombres -con todo con todas las connotaciones/significados que se acaban de dilucidar- y a sus leyes más que a Dios y al evangelio. Tenemos que tener en cuenta que esta línea está técnicamente acusando a Pedro pero dirigiéndose a los gálatas. Estos habrían sacado, y aparentemente sacaron, sus conclusiones en consecuencia.


Citas de la Nueva Traducción al Inglés (NETfree)

Comentarios

  • @Ruminator NO, en absoluto. Estoy diciendo que el «escenario» es probablemente una excelente representación de lo que sucedió, y que la interpretación de la misma debe hacerse con cautela ya que sólo tenemos un lado de la historia. –  > Por LаngLаngС.
  • ¿Qué crees que hubiera pasado si Pedro no hubiera dejado de comer con los gentiles? –  > Por Rumiador.
  • @Ruminator Muy especulativo. Pero primero, Pablo estaría contento (y fortalecido en su posición). Luego todo dependería de «ciertas personas [que] venían de Santiago». ¿Pondrían problemas, lo ignorarían, se unirían también? Sabemos muy poco de ellos. — Un pequeño paso en una mariposa para el hombre Pedro, un salto gigante… [Me encantaría tener un simulador de historia también] –  > Por LаngLаngС.
  • ¡O una máquina del tiempo! Mi tesis es que algo malo habría pasado, mucho peor que una ceja levantada. De hecho, probablemente peor que pasar la noche en la cárcel. La lapidación, tal vez. De lo contrario, no veo cómo Pedro Y BARNABAS! podrían haber estado tan comprometidos. –  > Por Rumiador.
  • @Ruminator Bueno, tal vez los judíos & los cristianos nunca se habrían separado… Aunque tu razonamiento no es ciertamente imposible mantengo como igualmente posible que el incidente en Antioquía podría haber parecido un insignificante no-acontecimiento en el momento – sólo para ser utilizado entonces en esta carta con el mayor efecto para hacer un punto. –  > Por LаngLаngС.
Gina

Es difícil atribuir la motivación sin un trasfondo adecuado, o especialmente sin todos los detalles de las circunstancias, que el Espíritu Santo no siempre proporcionó. Todo el motivo de la carta a los gálatas era que los de la circuncisión, los judíos convertidos de Jerusalén iban por ahí enseñando a los creyentes gentiles que tenían que seguir circuncidándose.

Gálatas 2:3-4,

«3 Pero tampoco Tito, que estaba conmigo, siendo griego, fue obligado a circuncidarse; 4 y eso por causa de falsos hermanos introducidos inopinadamente, que entraron a escondidas para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, a fin de esclavizarnos:» (KJV)

El comentario de Adam Clarke ofrece:

«La Ocasión de la Epístola. (1) Los maestros judaizantes habían ido entre los gálatas, afirmando que la ley judía era obligatoria para los cristianos, admitiendo que Jesús era el Mesías, pero afirmando que la salvación debía, sin embargo, obtenerse por las obras de la ley. Instaban especialmente a que todos los gentiles se circuncidaran. (2) Para ganar su punto y desviar a los gálatas de su creencia, intentaban debilitar su confianza en Pablo, su maestro espiritual. Dijeron que él no era uno de los doce, y por lo tanto, no era uno de los apóstoles, y sus enseñanzas no eran de autoridad obligatoria. Sugirieron que había aprendido su doctrina de otros, especialmente de los apóstoles que eran pilares de la iglesia.» Fuente: aquí

Hay un comentario muy revelador que hace Pablo en Gal. 5

«12 Quisiera que incluso fueran cortados los que os molestan». (RV)

A primera vista, un lector de la traducción inglesa con la mentalidad occidental podría pensar que esto sólo habla de separar a los que tienen opiniones o creencias diferentes de los demás en la asamblea. Pero, Pablo quería decir algo más sorprendente. El mismo verso en la Traducción Literal de Young dice:

«12 ¡Oh, que incluso ellos mismos cortaran a los que os están perturbando!»

Y, en la ASV se lee, «…incluso irían más allá de la circuncisión». Y, en la NET, «…¡llegarían a castrarse a sí mismos!»

Pablo fue tan enfático sobre el punto que estaba haciendo que les dijo que aquellos que estaban enseñando que todavía tenían que ser circuncidados no debían detenerse en sólo cortar la carne anterior, sino todo el órgano.

El problema de los creyentes en Jerusalén era que todavía estaban arraigados a todas las enseñanzas y leyes ceremoniales con las que crecieron, especialmente la de la circuncisión que «probaba» que eran del linaje de Abraham.

El miedo que tenía Pedro era una cuestión de respeto a las personas. La palabra en Gálatas 2:13 es Strongs Gr 5399, «φοβέομαι», o «phobeó» y la tercera definición bajo el Léxico de Thayer es tratar con deferencia.

Pedro no temía un daño físico, sino que pudiera provocar la agitación de algunos «de la circuncisión». En mi opinión, estaba tratando de mantener la paz al estar a horcajadas de la valla.

Al decir que resistió a Pedro en su cara, Pablo dejó muy claro que este punto no era un asunto sencillo, sino muy clave para la doctrina del evangelio de Cristo, en tanto que enseñar la circuncisión anulaba la razón misma de su fe en Cristo.

Gal. 2:17-18,

«17 Pero si mientras buscamos ser justificados por Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es, pues, Cristo ministro del pecado? Dios no lo permita. 18 Porque si vuelvo a edificar lo que destruí, me hago transgresor». (RV)

Gálatas 3:10,

«10 Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición, pues está escrito: Maldito todo aquel que no persevera en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley para hacerlas.» (RV)

Gal. 4:9,

«Oh insensatos gálatas, ¿quién os ha embrujado para que no obedezcáis la verdad, ante cuyos ojos se ha presentado evidentemente Jesucristo crucificado entre vosotros? 2 Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe?» (RV)

La idea misma de que los judaizantes impusieran a los creyentes gentiles una ley que ni siquiera estaba en vigor cuando se hizo la promesa a Abraham no sólo era ilógica, sino que despreciaba el sacrificio de Cristo. Si algo de la ley hiciera a alguien justo ante Dios, entonces ¿qué necesidad habría de que Cristo muriera en esa cruz?

Gálatas 3:1-2,

«Oh insensatos gálatas, ¿quién os ha embrujado para que no obedezcáis la verdad, ante cuyos ojos se ha presentado evidentemente Jesucristo crucificado entre vosotros? 2 Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe?» (RV)

Así pues, Pedro no había derribado del todo ese muro de separación entre los circuncisos y los incircuncisos. Todavía tenía cuidado de no ofender a los creyentes de Jerusalén del Camino. Temía perder su buena opinión, y posiblemente convertirse en una causa de disensión.

Al enfrentarse a Pedro cara a cara -no a través de un intercambio de correspondencia escrita, sino en persona- Pablo lo sacó a la luz para que todos lo conocieran y fueran testigos. No se trataba, pues, de un «Cefas» desconocido, sino del apóstol enviado a los circuncisos de las ovejas perdidas de la casa de Israel, esas ovejas perdidas que se enredaban en la misma ley que imponían a los gentiles creyentes.

Gal. 3:8-9,

«Oh insensatos gálatas, ¿quién os ha embrujado para que no obedezcáis la verdad, ante cuyos ojos se ha presentado evidentemente Jesucristo crucificado entre vosotros? 2 Sólo esto quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír de la fe?» (RV)

¿Cómo volvemos bajo las reglas ceremoniales de las leyes mosaicas que la fe de Abraham ni siquiera conocía?

El enojo de Pablo era un enojo justo a favor del sacrificio de Cristo. El temor de Pedro era un impío respeto a las personas; impío porque colocaba a Cristo por debajo de los judíos nacidos en Jerusalén. Y, los insensatos gálatas se estaban alejando, y llegando a estar tan perdidos como aquellas ovejas perdidas de la casa de Israel que todavía estaban inmersas en ceremonias legalistas.