¿Cuál es la base histórica para considerar Génesis 3:15 como el «protoevangelio»?

Dan preguntó.

Génesis 3:15 es denominado por los teólogos cristianos como el protoevangelio (primer anuncio del evangelio [cristiano]). El texto dice:

Hebreo (MT):

וְאֵיבָ֣ה׀ אָשִׁ֗ית בֵּֽינְךָ֙ וּבֵ֣ין הָֽאִשָּׁ֔ה וּבֵ֥ין זַרְעֲךָ֖ וּבֵ֣ין זַרְעָ֑הּ ה֚וּא יְשׁוּפְךָ֣ רֹ֔אשׁ וְאַתָּ֖ה תְּשׁוּפֶ֥נּוּ עָקֵֽב׃ (BHS)

Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; él te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el talón (ESV).

Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; ellos te herirán en la cabeza, y tú les herirás en el talón (JPS 1917).


Griego (LXX):

καὶ ἔχθραν θήσω ἀνὰ μέσον σου καὶ ἀνὰ μέσον τῆς γυναικὸς καὶ ἀνὰ τοῦ σπέρματός σου καὶ ἀνὰ μέσον τοῦ σπέρματος αὐτῆς- αὐτός σου τηρήσει κεφαλήν, καὶ σὺ τηρήσεις αὐτοῦ πτέρναν (Rahlfs 2nd ed.).

Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la suya; él velará por tu cabeza, y tú por su talón (traducción mía).

¿Cuándo se identificó este pasaje como el protoevangelio se desarrolló históricamente? Si se puede identificar alguna fuente precristiana, ¿cómo se interpretaba este pasaje antes del advenimiento del cristianismo?

Comentarios

3 respuestas

En una pregunta relacionada, estudié parte de la antigua literatura judía y cristiana que identificaba a la serpiente con el satán. Este es probablemente el punto de partida histórico de lo que se convertiría en una interpretación «mesiánica» del versículo.1

También se ha argumentado que, basándose en la traducción de la Septuaginta de Génesis 3.15, los judíos ya leían que la «semilla» de Eva se refería a una persona singular que «aplastaría» a la serpiente:

Esta evidencia tiene que ver con el pronombre que se utiliza con la palabra semilla. En hebreo zera’ es masculino, por lo que se utilizaría el pronombre masculino «él» (hû’) tanto si se quiere hablar de un descendiente como de todos ellos. Pero en griego la palabra «semilla» (sperma) es neutra, por lo que si se quiere utilizar la palabra para referirse a todos los descendientes, se sigue con el pronombre personal neutro «él» (auto). En cambio, si se quiere utilizar la palabra «semilla» para referirse a un solo descendiente, se utiliza un pronombre masculino o femenino: «él» (autos) o «ella» (autē). En este pasaje, la Septuaginta utiliza el pronombre masculino autosindicando que «semilla» se refiere a un solo descendiente masculino de Eva.2

En Romanos 16.20 se describe la eliminación de los maestros engañosos de la iglesia de Roma, y en 1 Timoteo 2 y 5 se instruye a las mujeres cristianas a evitar el engaño. En ambos casos, el engaño se atribuye en última instancia a Satanás con alusiones a Génesis 3.15.

Ninguno de ellos corresponde a la visión cristiana tradicional, pero lo más cercano que tenemos (dentro del nuevo testamento) es Apocalipsis 12.1-12: el satán es llamado «la serpiente antigua» y «el engañador del mundo entero», y es rápidamente «conquistado» por el Cordero mesiánico.

Pero la primera exposición cristiana explícita de Génesis 3.15 como «protoevangelio» procede de Justino Mártir:

Porque Eva, que era virgen e inmaculada, habiendo concebido la palabra de la serpiente, dio a luz la desobediencia y la muerte. Pero la Virgen María recibió la fe y la alegría, cuando el ángel Gabriel le anunció la buena nueva de que el Espíritu del Señor vendría sobre ella, y el poder del Altísimo la cubriría con su sombra; por lo que también el Santo engendrado por ella es el Hijo de Dios; y ella respondió: «Hágase en mí según tu palabra». Y por ella ha nacido Aquel a quien hemos probado que se refieren tantas Escrituras, y por quien Dios destruye tanto a la serpiente como a los ángeles y hombres que son como ella; pero obra la liberación de la muerte a los que se arrepienten de su maldad y creen en Él.3

Poco después, Ireneo escribió:

Por lo tanto, en su obra de recapitulación, ha resumido todas las cosas, tanto haciendo la guerra a nuestro enemigo, como aplastando al que al principio nos había llevado cautivos en Adán, y pisoteando su cabeza, como puedes percibir en el Génesis que Dios dijo a la serpiente: «Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la suya; él estará atento a tu cabeza, y tú a su calcañar.»4

y

Ahora bien, el Señor no habría recapitulado en sí mismo esa antigua y principal enemistad contra la serpiente, cumpliendo la promesa del Creador, y realizando su mandato, si hubiera venido de otro Padre.5


Notas a pie de página

1 Mencionaré aquí, que hay citas de varios targumim flotando por ahí, donde Génesis 3.15 se describe como una profecía que se cumplirá ‘en los días del Rey Mesías’. Sin embargo, no puedo encontrar ninguna información sobre cuándo cuando fueron escritas.

2 Donald Fairbarn, La vida en la Trinidad: Una introducción a la teología con la ayuda de los Padres de la Iglesia (2009), p.122, nota 10.

3 Justino Mártir, Diálogo con Trifón (traducción de Roberts-Donaldson), capítulo 100. (Ediciones menores, para adaptar los «thees» y «thous» al inglés contemporáneo).

4 Ireneo, Contra las herejías (traducción de Roberts-Donaldson), capítulo 5.21.1.

5 Ibídem, capítulo 5.21.2.

usuario2910

Comentarios

  • Su información sobre la traducción de la Septuaginta es interesante. –  > Por ScottS.
  • Curiosamente, estaba añadiendo la LXX a la pregunta para animar esta observación. Parece que estábamos escribiendo al mismo tiempo (estaba repasando algunas de las variantes textuales y decidí sólo incluir el texto base de los LXX en la pregunta). ¡Gran respuesta! +1 –  > Por Dan.
  • Esta pregunta surgió de una discusión en la Biblioteca. –  > Por Dan.
ScottS

Un argumento puramente bíblico

Identificación como Jesucristo encarnado

Obviamente esta identificación no pudo hacerse hasta después de Jesús vino (por ejemplo, Jn 1:41), por lo que no habría «fuentes precristianas» que identificaran la referencia directamente a Jesús (como lo entienden los creyentes posteriores a la encarnación).

Identificación como el Cristo que viene

Moisés, a quien considero autor de la registrada revelación de Génesis 3:15,1 fue obviamente estaba familiarizado con el pasaje. La revelación posterior declara que Moisés conocía a un Cristo venidero antes de abandonar Egipto (Heb 11:26),2 lo que significa que el conocimiento de un «Cristo» (Mesías) existía antes de que se registrara el texto inspirado del AT sobre Él. Cristo declara que Moisés sí escribió sobre Él -Jn 5:46, Lc 24:27-, y que la escritura de Cristo, según la revelación posterior del NT, debe haber incluido la referencia a Gn 3:15, ya que Cristo es el que vence a través de la muerte al que tiene el poder sobre la muerte, el diablo (Heb 2:14); la muerte es, por supuesto, el problema al que se enfrentaron Adán y Eva en Gn 3.

Así que el testimonio de Cristo y la revelación del NT revelan que Moisés (al menos) escribió de la conexión de Cristo con Gen 3:15, ya sea que otros interpretaron lo interpretaron así o no. Y así, al menos desde Moisés, el pasaje podría haber sido entendido bajo esa luz.

Identificación como el que viene a salvar del pecado en el jardín

La propia Eva, obviamente familiarizada con la declaración verbal registrada más tarde en Gn 3:15, parece interpretar esa declaración como un mensaje de esperanza (de «buenas noticias», es decir, de «evangelio»). Ya que es la mejor base explicativa de su identificación esperanzada (aunque equivocada) en su primogénito:

Adán conoció a Eva, su mujer, y ésta concibió y dio a luz a Caín, y dijo: «He obtenido un varón de Yahveh». (Gn 4:1).

Su énfasis en que este «hombre» recién nacido (su semilla) es «de Jehová» se remonta a la promesa de Gn 3:15.

Así que podría decirse que la primera interpretación «precristiana» de Gn 3:15 que se refiere a un ser humano venidero que invertiría los problemas de Génesis 3 fue hecha por la propia Eva. Y si es así, todos los fieles que le siguieron al escuchar el relato de Adán durante los siguientes 930 años (Gn 5:5).

Conclusión

Así que la «base histórica» de la transmisión verbal de la información es Adán y Eva mismos, mientras que la base fue codificada con la revelación dada a Moisés.


NOTAS

1 Me doy cuenta de que hay una controversia crítica mucho mayor sobre esto, pero mi hermenéutica lo considera el único autor de la mayor parte (si no tal vez de todo, incluso el registro de su muerte) del Pentateuco.

2 Tomando el NT como inspirado, su testimonio sobre pensamientos, motivos, etc., es válido para introducirlo como evidencia de eventos pasados.

Comentarios

  • Buen punto e interesante respuesta (+1). He escuchado el argumento de que Eva probablemente esperaba un cumplimiento inmediato de su hijo. ¿Así que crees que Moisés también registró su propio relato de la muerte? ¿Algún documento que pueda enlazar para obtener más información sobre esa idea? –  > Por Dan.
  • @Daи: No estoy necesariamente convencido de que Moisés lo hiciera, pero siendo la revelación, no hay nada que impida a Moisés pregrabar su relato de la muerte (después de todo, Cristo había pregrabado su propio relato de la muerte ;-)) En realidad me inclino por Josué como autor de esa porción, pero no puedo probarlo de una manera u otra. Pero los que no creen en la inspiración de la Biblia no pueden ni siquiera considerar la posibilidad de que Moisés la escribiera. No tengo ningún documento que enlazar (aparte de las referencias de Cristo a Moisés escribiendo la Ley), ya que no lo he estudiado específicamente (no estoy seguro de que se pueda probar). –  > Por ScottS.
  • no hay problema, solo me gusta aprender cosas nuevas y leer 😛 –  > Por Dan.
  • mi favorito está en las instrucciones para preparar el cordero de Pascua donde en el Éxodo dice que hay que cocinarlo con fuego y no hervirlo, luego en el Deuteronomio dice que lo hirvieron. Entonces el autor de Crónicas se dio cuenta de esto y reconcilió los textos diciendo que ‘hervían’ el cordero ‘con fuego’ – una manera clásica rabínica de manejar tal contradicción. Nunca olvidaré ese día en la clase de hebreo, se utilizó como una anécdota un tanto humorística. –  > Por Dan.
  • He comentado más en la Biblioteca –  > Por ScottS.
José

En hebreo bíblico, la palabra זֶרַע («semilla») es muy similar a su traducción al español: es decir, la palabra puede ser singular o colectiva. Por ejemplo, el siguiente verso es un ejemplo del sustantivo singular utilizado en sentido singular, y el segundo verso siguiente es un ejemplo del sustantivo singular pero utilizado en sentido plural.

Génesis 4:25 (MT)
.וַיֵּדַע אָדָם עוֹד, אֶת-אִשְׁתּוֹ, וַתֵּלֶד בֵּן, וַתִּקְרָא אֶת-שְׁמוֹ שֵׁת: כִּי שָׁת-לִי אֱלֹהִים, זֶרַע אַחֵר–תַּחַת הֶבֶל, כִּי הֲרָגוֹ קָיִן
Y Adán conoció de nuevo a su mujer, que dio a luz un hijo, y le puso por nombre Set: «porque Dios me ha destinado otra descendencia en lugar de Abel; porque Caín lo mató».

El siguiente versículo prevé ahora la misma palabra hebrea, pero en sentido colectivo (plural).

Gn 7:3 (MT)
גַּם מֵעוֹף הַשָּׁמַיִם שִׁבְעָה שִׁבְעָה, זָכָר וּנְקֵבָה, לְחַיּוֹת זֶרַע, עַל-פְּנֵי כָל-הָאָרֶץ.
de las aves también del aire, siete y siete, macho y hembra; para guardar semilla viva sobre la faz de toda la tierra.

El contexto de este verso es toda la vida animal en la tierra (significado colectivo). La palabra también aparece en el plural para referirse a una pluralidad de semillas.

1 Sam 8:15 (MT)
וְזַרְעֵיכֶם וְכַרְמֵיכֶם, יַעְשֹׂר; וְנָתַן לְסָרִיסָיו, וְלַעֲבָדָיו.
Y tomará la décima parte de tu semilla, y de tus viñedos, y se lo dará a sus oficiales, y a sus siervos.

En la Biblia hebrea, la forma plural de la raíz trilateral זָרַע se refiere, por tanto, a los pequeños granos que se plantan en la tierra. En otras palabras, la forma singular de la raíz trilateral se refiere a los seres humanos o a los animales (o incluso al pequeño grano), por lo que puede usarse en sentido singular o colectivo; es decir, el contexto determina si hay uno o varios. Pero en la forma plural, la palabra se refiere a las semillas, que son las cositas que se plantan en la tierra y/o se comen como alimento.

Antes de concluir, en el Libro del Génesis hay un pasaje, donde el uso de זֶרַע (en singular) parece referirse a la Semilla Prometida a la que se hace referencia en Génesis 3:15. Los siguientes versículos proporcionan la pista.

Gn 22:16-17 (MT)
וַיֹּאמֶר, בִּי נִשְׁבַּעְתִּי נְאֻם-יְהוָה: כִּי, יַעַן אֲשֶׁר עָשִׂיתָ אֶת-הַדָּבָר הַזֶּה, וְלֹא חָשַׂכְתָּ, אֶת-בִּנְךָ אֶת-יְחִידֶךָ. כִּי-בָרֵךְ אֲבָרֶכְךָ, וְהַרְבָּה אַרְבֶּה אֶת-זַרְעֲךָ כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם, וְכַחוֹל, אֲשֶׁר עַל-שְׂפַת הַיָּם; וְיִרַשׁ זַרְעֲךָ, אֵת שַׁעַר אֹיְבָיו
y dijo: ‘Por mí mismo he jurado, dice Jehová, por cuanto has hecho esto, y no has retenido a tu hijo, tu único hijo, que en la bendición te bendeciré, y en la multiplicación multiplicaré tu semilla como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu semilla poseerá la puerta de sus enemigos

En este versículo, la palabra זֶרַע aparece dos veces: la primera vez la palabra זֶרַע se utiliza en el sentido colectivo, es decir, todos los descendientes de Abraham; sin embargo, en el segundo caso, la palabra זֶרַע se utiliza en el sentido individual. Lo sabemos porque la palabra hebrea para enemigos (אֹיֵב) es la última palabra del verso, pero esta palabra plural contiene el sufijo posesivo, que está en la forma masculina singular. Ese sufijo posesivo masculino es el revelador de que la referencia a זֶרַע es por tanto a un individuo, que es un varón. Esta «semilla» prometida a Abraham en el Libro del Génesis parece ser ahora la misma «semilla» prometida a la mujer, que fue llamada Eva.

Finalmente, el indicador revelador del sufijo posesivo masculino singular a la palabra plural enemigos (אֹיֵב) en este versículo del Génesis es a la que se refería el apóstol Pablo en su epístola a los gálatas.

Gálatas 3:16 (NASB)
16 Ahora bien, las promesas fueron dichas a Abraham y a su simiente. No dice: «Y a las semillas», como refiriéndose a muchos, sino a uno: «Y a tu semilla», es decir, a Cristo.

El apóstol Pablo se fijó en el sufijo posesivo masculino «jot/tittle» al final de la última palabra del versículo en Génesis 22:17y así llegó a la conclusión de que el segundo uso de la palabra זֶרַע en este verso se refería a la semilla prometida, que era el Cristo. En otras palabras, sin el indicador revelador del sufijo posesivo masculino, se podría debatir la segunda iteración de זֶרַע era en referencia a la semilla de Abraham en el colectivo sentido colectivo.

Comentarios

  • Aunque no voy a argumentar en contra de la posible interpretación que haces de Gn 22:17, tu lógica es defectuosa en tu argumento gramatical siendo una «pistola humeante». La palabra hebrea זֶרַע es en sí misma un sustantivo masculino, por lo que el sufijo masculino singular en אֹיֵב puede hacer que la frase se traduzca con la misma facilidad «sus enemigos» (es decir, sigue refiriéndose a una «semilla» colectiva). No hay género neutro en hebreo, y el género gramatical sería suficiente para explicar el sufijo masculino. Así que hay ambigüedad (y ninguna «pistola humeante») sólo en la gramática. Sin embargo, es evidente que Pablo vio una distinción en Gálatas 3:16. –  > Por ScottS.
  • @ScottS – Tenía la esperanza de que la opinión del apóstol Pablo hiciera que el argumento lógico fuera menos defectuoso. –  > Por Joseph.
  • Como ya he dicho, la lógica sólo es defectuosa al plantearla como una «pistola humeante» en relación con la estructura gramatical. La lectura que defiendes es ciertamente una de dos posibilidades, y respaldada por Pablo como la idea correcta :-). Aunque como argumenté en esta respuesta, la semilla colectiva (creyentes) está contenida en la semilla singular (Cristo). –  > Por ScottS.
  • He eliminado todas las referencias a la «pistola humeante» de mi publicación. Prefiero estar en comunión antes que hacer afirmaciones dogmáticas 🙂 –  > Por Joseph.